miércoles, diciembre 13, 2006

Me ocurrió como con los GAL. que me pilló demasiado joven, demasiado pequeño aquél escándalo de crímen de estado, muertes por encargo, incendiarias portadas de periódicos, tramas de silencio, sobornos, secuestros, chantajes, terrorismo, condenas y cárcel. Que fue hace 20 años y hoy lo leo en los libros y en la prensa y en el cine y simplemente alucino. Y me gustaría haber estado allí, viviéndolo en el momento, no habérmelo perdido.

Esto viene a cuento de la muerte de Pinochet. Desde 1990 dejó de torturar y de matar, y hasta entonces para mí aquel hombre significaba más bien poco. A los que sí les pilló en una edad muy consciente fue a todos los que aparecen estos días en las fotografías de prensa junto a él, jefes de estado como Margaret Tatcher, que ya sabían de su látigo y sus matanzas, los Reyes de España, gente como Juan Pablo II, sonriente en una foto que he visto esta mañana junto al tirano, en los años 80. el guardián de la piedad y la fe compartiendo sonrisas y conchabeo con el mismísimo demonio. Ni siquiera en EE.UU., desde donde Nixon le apoyó, fueron tan torpes.

Después he leído las maldades de la Junta Militar que dirigió el país ('Chile bajo Pinochet', de Claude Katz,es un buen repaso a aquello) sobre las maldades de la Junta Militar que rigió la nación durante 17 años, en los que se hablaba de descargas eléctricas, perros adiestrados para violar mujeres, ahogamientos, torturas, eliminación sistemática de enemigos políticos, horror y más horror. Y con el dictador vivo, en Chile levantaron, sin guerra y con pinzas en la nariz para esquivar su hedionda historia, una Constitución democrática. y salieron adelante, más o menos, y lo siguen haciendo como en España sólo fuimos capaces de hacerlo cuando murió nuestro dictador.
Tras la muerte de Pinochet, hubo disturbios en Chile, en especial en Santiago. Por parte de los descendientes y familiares de los represaliados y los desaparecidos y por parte de los adeptos, en especial en Santiago. En los últimos años ese tipo de mirada severa, casi caricaturesco y de quebradiza salud cada vez que iba a ser juzgado, se reencontró con un pasado de torpe y avaro ladrón de miles de millones de dólares. Dilapidó su escaso crédito personal, incluso con los suyos, con la mayoría de los suyos. Pero dejó de dañar a Chile, que se restituyó en la órbita internacional, comerció, creció, casi, casi logró olvidar. Veía los disturbios en televición, decía, y esperaba que no fueran la última pequeña victoria del tirano, ni siquiera eso.

viernes, diciembre 08, 2006

(lo más importante es saber atravesar el fuego)

domingo, diciembre 03, 2006

"La profunda soledad del samurai sólo es comparable a la de un tigre en la jungla".
(El Bushido)
postalesdesdealemania
#1
Estoy de regreso a Hahn, me he montado al tren en Wüzburg, a las 2.30 horas. He pagado el billete a bordo. Los cuatro vagones viajan repletos, con gente que duerme en los asientos extendidos, como si fueran literas. Encuentro un hueco, el tren aúlla en la noche de un país que no comprendo. Pienso que quien no sabe lo que es montar en un tren y ser esperado por alguien que le ama no sabe lo que es montar en tren. Pienso en que esperar en una estación a la persona amada es la mejor forma de esperar.
#2
te grabé un CD, en él una voz, en mitad del disco, creo que en la pista seis, decía: "de tí, sólo conocí los inviernos". y no es cierto, también conocí las primaveras y los veranos y hasta los otoños, pero de los inviernos era de lo único que sabía defenderme. de eso hace tanto.
#3
lo que haces y lo que no. todo lo que dejas escapar, lo que los economistas llaman el 'coste-oportunidad', cuando te conocí era un joven de muchos años y ahora qué, ahora quizá un viejo de escasa edad, lo que haces y lo que dejas de hacer

lunes, noviembre 20, 2006

Me voy. A Alemania. Hahn (involuntariamente, por sorpresa), Frankfurt, Würzburg, Nuremberg, Munich. Nos vemos dentro de poco. Como siempre, prometo fotos, crónica, avisos, sugerencias, recomendaciones y postales. (semecuiden)

lunes, noviembre 13, 2006

lookatthis (II)

después de echarte de menos anticiparte, como si formara parte de un plan, como si también fuera bastante y diéramos por bueno el rumor del aire, el estruendo de las manecillas en los relojes, la sabia ocurrencia de recitarte de memoria, anticiparte como por arte de magia en el tacto de los sillones del salón, en el recitado de Yeats, en las películas, en los discos de jazz que no escuchaste ni escucharás, confirmar que no estás en Bolaño, ni en Fadanelli gracias a Dios, aceptar resignado que fabricaste futuras nostalgias que ya nunca entenderé, pedacitos de memoria de los que tendré que abstenerme y que me excluyen, ritos propios que no me darán cobijo más que a mordiscos en todo caso, anticiparte en los inminentes trenes y en las avenidas y en las plazas, abarrotadas, y en los cafés de los lunes de madrugada, y pensar en nuestro pequeño pacto de encuentro y entonces mirarnos casi como dos desconocidos pero no tanto, reconocer el balanceo de tu cuello o el simple gesto de tocarte el pelo sin haberlo visto nunca antes, casi ya palparte con las yemas de los dedos y después, ya mucho más tarde, escuchar a escondidas tu respiración, todo en busca de tí, primero convencido de la necesidad de encontrate y después conviniendo que lo mejor es que te quedes conmigo, para siempre, hasta siempre, sólo cinco minutos más

viernes, noviembre 10, 2006

Mi primer regalo de cumpleaños, que es este sábado, me llegó el miércoles. Me lo envió Astrid desde Italia. Un recopilatorio de ¡47! videoclips de Bowie, desde el 'Oh, you Pretty Things!', de 1972, a varios del 2002, entre ellos el magnífico 'Thursday´s Child'. Una gozada, una delicia para mí, que rastreo y veo y escucho todo lo que tiene que ver con él, pero no me puedo permitir comprarlo. Qué bien cuando te llega uno de esos regalos que dan en el clavo, de esos que demuestran lo bien que te conoce la persona que to regala.

El sábado lo pasaré a medio camino entre Salamanca y Valladolid. Comeré con dos de mis primos, veré a mis abuelos y después disfrutaré del Grupo Capitol-DKV Joventut, antes de salir a tomar alguna copita.

jueves, noviembre 09, 2006

sólo para que conste en acta: estás avanzando por los pasillos y no encuentras nunca lo que buscas. Si estás buscando ‘radiología’ quizá acabes en ‘traumatología’ y si piensas que es fácil, mejor no preguntes, mejor no preguntes a nadie y que lo sigas intentando si estás en una sala de espera y ves pasar a un tío que se tiene que agachar para no golpearse con el dintel de las puerta, puede que me estés viendo sólo para que conste en acta, tengo cita a las 10 y son las 10 menos 10 y no doy con la planta de endocrinología. así que tengo mucha prisa. todos los hospitales me parecen iguales. gente perdida, con un montón de papeles en la mano, cara de desorientación, tipos en bata, médicos, supongo, camillas en mitad del pasillo, becarios bromeando o con cara de susto, una señora mayor que camina, muy despacio, acompañada de su hija, también mayor. y siempre llego tarde, en los hospitales siempre llego tarde si estás esperando para que te hagan un proteinograma y ves a un tío con pantalones vaqueros anchos y una camiseta de Bob Dylan, quizá estoy pasando a tu lado sólo para que conste en acta, al final doy justo a tiempo con la sala de consulta, me dirijo a una secretaria que le dice a una paciente, que se está levantando la camiseta a la altura del ombligo «no, a mí no me enseñe nada, ‘pordios’, que yo no soy médico». después me atiende, rebusco entre los papeles y doy con la citación si estás en la cafetería y tienes ganas de echar un cigarro y compruebas que allí no se puede fumar y a tu lado ves llegar a un tío con cara de sueño que se acoda en la barra y pide un café con leche largo de café mientras echa un vistazo a la portada del Marca, quizá por un momento compartimos espacio en la misma cafetería oigo mi nombre y después «despacho 8», el médico me atiende con una sonrisa, me da paso, me dice «siéntese» y después saca de una carpeta de color marrón, con cuidado, los resultados de los análisis de sangre, de los análisis de orina, del ecosonograma y de la biopsia y dice «hemos descartado que padezcas un tumor» sólo para que conste en acta, eso ya me lo había dicho hace quince días, con las mismas palabras y luego dice «hemos detectado una alteración, pero no en el tiroides, sino en el paratiroides, que es una glándula diminuta que se encuentra junto a la tiroides, justo detrás. la tiroides tiene forma de mariposa, ésta no. Además, y de forma casual, presentas una hipercalcificación» después, ya sé que ahora me va a decir que también sufro el ‘Síndrome de Gilbert’, porque todos los médicos lo hacen en cuanto ven mis análisis de sangre y en efecto: «hemos hallado también una afección conocida como ‘Síndrome de Gilbert’, aunque no tiene ninguna relevancia» lo siguiente es: «vamos a seguir descartando posibilidades». Lo que me suena a que el tio de la bata blanca no sabe tanto como debería saber y a que todas las pruebas han servido para evitar disgustos, pero no para dar buenas noticias. «vamos a verte por rayos en varios huesos, vamos a repetir los análisis de sangre y el punzamiento en el cuello...», aquí hace una pausa, se sube las gafas con el dedo índice de la mano derecha, frunce levemente el ceño, «vamos a molestarte todavía bastante, pero es necesario», vuelve al papel donde va marcando, en cada hueco, los test que voy a pasar y continúa: «también te voy a pedir análisis de orina, de la de 24 horas y de la diaria. Y como tratamiento, de momento, sólo te recomiendo que aumentesla ingesta de bebidas y que reduzcas la toma de lácteos» si estás esperando en la sala de citaciones y ves a un tío con cara de cansancio, que coge el número 222, al que un señor muy mayor mira de arriba a abajo antes de preguntárle cuánto mide, puede que me estés viendo, es muy probable

miércoles, noviembre 08, 2006

Dile cosas bonitas a tu novia: «Tienes un cuerpo de reloj de arena y un alma de película de Hawks.» Díselo muy bajito, con tus labios pegados a su oreja, sin que nadie pueda escuchar lo que le estás diciendo (a saber, que sus piernas son cohetes dirigidos al centro de la tierra, o que sus senos son la madriguera de un cangrejo de mar, o que su espalda es plata viva) . Y cuando se lo crea y comience a licuarse entre tus brazos, no dudes ni un segundo: bébetela. Luis Alberto de Cuenca, 1997

viernes, noviembre 03, 2006

"prefiero las palabras a los hechos, sobre todo si las palabras son deja de buscar, ya me has encontrado o no vayas a pensar que te iba a dejar escapar"
el caso es que nada funciona, y cuando digo nada es nada y estamos en la Posada de las Almas, buscando la nuestra, el martes por la noche, y es Haloween y todo el mundo está disfrazado y digo estamos porque somos M. y C. y P. y yo, que me pongo la chaqueta de Pete Townshend quecompré en Madrid en un acesso de locura pero esa chaqueta estaba diciendo cómprame, joder, sácame de aquí, una chaqueta con la bandera del Reino Unido estampada en la espalda y las mangas, pero el caso es que estamos allí, sitiados, hay brujas con escobas y tíos disfrazados de Drácula y una momia, hay hasta una momia, y uno vestido de jugador de la selección española de fútbol (¿?) y muchas diablesas con cuernos y rabo y tridente, nos aferramos a la barra como si todo el bar se moviera y estuviera al borde del naufragio y es posible que lo esté, de hecho ya sólo quedamos M. y yo, M. que es mi mejor amigo y siempre puede conmigo, me pido otra copa con el último billete que me queda en la cartera, vodka, hielo, limón, lo rebusco cerrando un ojo y entrecerrando el otro, como el francotirador comprueba que la última bala está en su lugar, la pido, la copa, en el preciso momento en el que mis ojos, por casualidad, coinciden con los de ella, que es la camarera del Erasmus, ella, que es la camarera más guapa de Salamanca, la camarera de tus sueños, no, de los tuyos, no, de los míos, porque ella nunca sonríe, ¿sabes? todos creen que es antipática y yo no, yo creo que es tan guapa que tiene miedo de que llega cualquiera y le rompa el corazón, eso me digo cada vez que piso su bar, porque me gusta pensar que el bar es suyo y es ella la que decide la música y que cuando suenan demasiado los Tindersticks o los Trembling Blue Stars es porque tiene un día jodido, todo esto lo digo porque me está mirando, joder, es ella, no la había visto antes, está al final de la barra y me mira fijamente y en ese momento pienso ya está, funciona así, tu estás en un bar y sin querer la miras y ella te mira y te mueres, así de simple, un dos, tres, te mira y te mueres, pero no, sigo vivo, sigo mirándola y baja la mirada pero no está mirando a ninguna parte, sólo disimula como si se reservara y pienso tienes que ir allí, tienes que hacerlo y miro el reloj y son las 4 de la mañana y calculo que van a cerrar el bar en media hora y pienso que en lugar de reloj debería llevar cronómetro, no sólo yo, todo el mundo, ella ahora se toqueta el pelo y M. empieza a hablar con un tío con el pelo teñido de rubio y una camiseta que lleva estampado un cómic de Flash Gordon y me digo que es un mensaje para que me mueva y entonces levanto otra vez la vista y ella está casi encima, se ha escurrido en la espesura del bar, en la espesura de brazos y vestidos y palabras y vasos y voces y urgencias como el mercurio entre los dedos y me digo ahora es cuando va a pasar algo y en efecto, M. la mira y el tipo de la camiseta la mira y yo la miro y el reloj se para porque ella, en perfecto castellano mal hablado dice qué guay, toca mi chaqueta con la punta de los dedos de la mano derecha, como con miedo, y abre la boca y me mira y dice eres inglés? y yo digo no, no, y ella tiene unos ojos que son dos pozos negrísimos y sonríe y tiene una dentadura perfecta y pómulos elevados y también perfectos y es más alta de lo que aparenta detrás de la barra del Erasmus y sin embargo algo falla porque después de la sonrisa, como si ese hubiera sido un regalo excesivo, retrocede y es tarde cuando le digo que estuve este verano en Londres, que me gustó Candem, como un anzuelo sin cebo porque ella dice todos los españoles van a Candem y a Picadilly cuando van a Londres y luego le digo pero también estuve en Brixton y ella ya no me escucha, no lo entiendo pero se aleja, dice sí, yo no vivo lejos de Brixton y cuando voy a decirle que ya la conozco, que la he visto en el Erasmus, está a miles de kilómetros de distancia, y sus ojos están a miles de kilómetros de distancia, y sus dientes perfectos, y su pelo, y su tacto, y su pómulos están a miles de kilómetros de mí, lejos como los amigos de la infancia, como los campamentos de verano, como la primera vez, como todas las primeras veces y se va e ingresa en el maravilloso parquecito de recuerdos amables de mi memoria, en el almanaque de todo lo que no fue y me siento tonto y feliz como un villancico y cuando todo vuelve a pasar de la pausa al play, cuando vuelvo a escuchar la música y veo otra vez al resto del mundo agitarse en el bar, M., que ha estado todo el rato obervando, me dice oye, ¿me dejas ponerme esa chaqueta?

jueves, noviembre 02, 2006

Hay que decirlo claro: 'Los hijos de los hombres' funciona estupendamente porque es, sobre todo y antes que todo, la historia de una relación de pareja sin presente ni futuro, con un pasado tan doloroso que la mantiene viva a la fuerza, suspendida en un hilo, en la historia de un hijo muerto, en esa brecha sin cicatrizar que arrastran Julian Moore, activista política, líder de la resistencia, heroína de la libertad y guapa, muy guapa, y Clive Owen, desastrado y cuerdo, rudimentario, bravo, cerebral hasta que ella también se le escapa por los sumideros de la vida y entonces sólo queda aferrarse al bebé, que es un milagro, aferrarse a él con los puños apretados y pase lo que pase. Que sí, que la peli tiene algunas trampas, que muchas de sus ideas no son tan originales, que todo eso, pero a mí me emocionó. Sentí miedo y sonreí y casi lloré y no siempre de pena, y di saltitos en la butaca y vibré con la música y todo eso. Y lo valoro. Sensible que debe de estar uno.

lunes, octubre 30, 2006

el problema, amigos, es el tiempo. la falta de tiempo, quiero decir. hay tantas cosas a las que no llego. casi todas tienen que ver con hacer el discurrir más lento, como si las horas fueran un chicle que uno estira o uno de esos relojes de Dalí que se derriten. hay muchas cosas por hacer
comer con Carlos
llamar a Laura y llamar a Jessica y a Elena y a Javi y a Rebe
ir a ver a Alberto a Plasencia, un día
grabar los discos que el otro día saqué de la biblioteca: 'Bingo', de Mercromina, y 'Freak Show', de Bunbury
ver de una vez 'Serpico'
leer los libros que he empezado: Vonnegut, Puntí y Punset
organizar el viaje de cuatro días a Igualada
llamar a Ana para preguntarle si conserva la factura de la camisa que me regalaron en la cena de despedida de mi anterior periódico
ir a ver 'Infiltrados'
pagar el impuesto de matriculación del coche
ir a pasar la primera revisión, "de cortesía", como la llaman ellos
el penúltimo análisis
y también quiero más tiempo para escribir mis cosas, y también para los diasconta2. A veces voy por ahí con la cabeza llena de divagaciones y se me ocurre una idea o con suerte dos y tengo una necesidad urgente de escribirla en alguna parte, y si no lo haces esa idea, ese sentimiento se esfuma al poco y ya es imposible recuperarlo. también me pregunto si alguien habrá leido alguna vez este blog desde el principio. En verano cumplió dos años y no lo mencioné, no hice nada especial para celebrarlo. A veces me atrevo y pincho en el historial: "agosto 2005" o "noviembre 2004" y no sé que pensar. me leo y algunas cosas me gustan y otras no. me doy cuenta de que siempre he escrito a las bravas en él, sin pensarlo mucho o nada. Sólo escritura directa, aunque a veces parezcan cosas elaboradas. Nada, nada de eso. Cuando empecé apenas tenía uno, dos posteadores, y ahora es normal que pase de los 20. y me imagino que habrá lectores que se pasen y no encuentren nada que les parezca curioso o interesante. he conocido a grandes bloggers en este tiempo, he aprendido muchas cosas. sería injusto citar porque me dejaría a alguno. me gusta leer y que me lean, el 'feedback', en castellano la retroalimentaciión. Cuando empecé pensaba que tener un blog era un enorme acto de egocentrismo. luego me he dado cuenta de que lo es o no, según cuál sea tu actitud hacia él. está claro que no es un foro, que tiene un protagonista. un director de orquesta, que la mayoría de la información siempre fluye desde un solo lugar. pero está abierto a la crítica, el ánimo, la burla, el desprecio, la admiración, la comprensión, cualquier respuesta.
como compensación a este infumable ladrillo, un enlace de los que ponen los pelos de punta, para bien. Abran bien los ojos, suban, levemente, el volumen de sus altavoces. pónaganse cómodos, desen un respiro, están en su casa:

miércoles, octubre 25, 2006

lookatthis

echarte de menos como si fuera simple, como si con eso bastara y entonces olvidarme de todo lo demás, de los cafés y de los cines y de las copas pero también de sube un poco la música, te acompañamos hasta el coche, no te olvides de traerme el disco. entonces justificarse así, encogerse de hombros, desearme buena suerte, acorralar la pobre esperanza de verte, de tocarte, renunciar a invocarte en cartas, confusiones, recuerdos, citas, libros de poesía, en el ademán de los perros que huelen el aire, en el crujir de las hojas del parque, en el ruido de las tuberías, en los pasos del piso de arriba, tan pesados, tan fúnebres, en el silencio que es un látigo y en la fiebre que golpea, en el dolor en el pecho, en los brazos que te piden a gritos, que te saben de memoria, echarte de menos a solas en la sala de espera antes de los análisis y así quererte un poco más, casi confiar en las postales de nuevo y en los aeropuertos y los desayunos a las siete de la mañana, ven, no vengas, ya pago yo, gracias, cuídate, estás mejor que nunca, echarte de menos con la fe de que eso acabe con todo, de que eso sea bastante
luego el jueves que se pone lunes y por la tarde pasa a viernes y la luna que vive bajo tu piel y casi todo lo dijeron en esa película, creo que era Harry o puede que fuera Sally, cuando encuentras a esa persona junto a la que quieres pasar el resto de tu vida, quieres que el resto de tu vida comience cuanto antes

domingo, octubre 22, 2006

Astrid me hizo esta foto, sin que yo lo supiera. Sólo la ví tiempo después, cuando me pasó un CD con todas las que hizo en el viaje a Ávila. Fuimos allí los dos, con Carlos y su chica, este verano. Ávila es la ciudad perfecta para enseñar en un día a un amigo extranjero. Su cara siempre es de pasmo. La mía, y ya he ido varias veces, lo sigue siendo. Ese recinto amurallado es otra cosa. De aquél día, como digo, hay muchas más fotos. Astrid siempre tenía el gatillo listo para disparar. Pero de todas, me quedo con esta. Llevo puesta mi camiseta de Los Planetas. Es uno de mis días libres, de esos en los que disfruto en cualquier ciudad que no conozca demasiado, en la que nadie te va a conocer a tí, a la que llegas en el coche, escuchando música, con las ventanillas bajadas, el aire en la cara. La comida quizá por el camino.
Astrid ya no está en España y la echo de menos. A Carlos le dejó aquella chica y desde que me vine a vivir a Salamanca casi no nos vemos.
Fue un día estupendo, claro que lo fue.

viernes, octubre 20, 2006

"Dime, ¿la rosa está desnuda o sólo tiene ese vestido? ¿Por qué los árboles esconden el esplendor de sus raíces? ¿Quién oye los remordimientos del automóvil criminal? ¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?" capítulo 3 De todos los libros raros, inexplicables y a contra corriente que conozco, de esa lista que ojalá cada día sea más amplia, "El libro de las preguntas", de Peblo Neruda, quizá sea el que se lleva la palma. Es, para mí, una obra cumbre. Neva me lo regaló hace un año, algo menos, y nunca le estaré lo bastante agradecido. Es un libro de los que nunca se terminan, de los que tienen cientos de lecturas nuevas, de los inabarcables. Hace poco lo he visto reeditado en DeBolsillo, aunque mezclado con otras obras cortas del chileno. La verdad es que no sé que más decir de él, sólo que es un libro a contra corriente, delicioso, bravo, insólito y familiar al mismo tiempo, arrebatador. Caviar, seguro, caviar literario.Pásalo.

miércoles, octubre 18, 2006

no es de lo que quería escribir ahora mismo, pero acabo de ver Alatriste y rescato un diálogo. No me ha gustado, la verdad. Demasiada dispersión, creo, demasiado querer contar mucho en poco. Me ha sorprendido la dedicatoria final de la peli, a Ray Loriga. Pero a lo que iba,
Diego Alatriste habla con Íñigo Balboa, su, digámoslo así, hijo adoptivo, compañero de batallas:
- Todos nos enamoramos una vez. O varias. Luego se termina. Y eso es todo
- Ya, así de fácil... (gesto de leve desprecio)
- No, así de difícil (Alatriste, muy serio)

viernes, octubre 13, 2006

La vida no es significado; la vida es deseo
he pasado la mañana en Madrid, pero no he ido a ver el desfile de las Fuerzas Armadas, sino un partido de baloncesto. En Magariños. He aprovechado para echarle un ojo al Ramiro de Maetzu. Me he estrenado como fotógrafo, así que mañana, además de parte de la crónica, firmo las fotitos. El partido no ha sido brillante, pero al menos ha tenido emoción. Después comida en el VIPS, en el de Velázquez, ese enorme al que siempre iba cuando vivía en Madrid. Muchos recuerdos. Me gustaba porque a partir de las 11 de la noche ya podías leer allí la prensa del día siguiente. He ido con Isabel, hemos hablado de cuando ella también vivía en Madrid. Pero ella no conocía este VIPS ni su particularidad con la prensa.
¿Madrid? estaba limpio, claro, como son los días festivos allí, plácidos, respirables, en el centro, enormes avenidas casi desiertas. He pasado dos veces por República de Argentina y he recordado las indicaciones que siempre me hacía allí Luisa (y en su honor he puesto el CD de los Beach Boys que me grabó), los días de juerga nocturna con Laura, pocas pero elegidas, las sobremesas con Rafa. Pero nada de nostalgia, eh, nada. He ganado más que he perdido desde entonces. Después hemos vuelto al periódico, a escribir lo que faltaba. ESo ha sido casi todo

martes, octubre 10, 2006

sí, estoy aquí, no me he marchado, no, es sólo que estoy como encallado, que los hospitales, ya sabes, pregunte usted por el doctor Corrales, espere aquí hasta que le llamen, mamá, no te preocupes, que seguro que no es nada, ahora nos lo dirán sí, en dos semanas he ido más veces al hospital que en toda mi vida junta lo cierto que los médicos dijeron: "tumoración cervical" por lo que me salió en el cuello, ya ves, algo tan pequeño, y me asusté. Un poco. También dijeron: "urge ecosonograma y estudio nuclear y también punzamiento". Aquí me asusté más. y allí estaba yo, haciéndoles caso, y ayer me dijeron ya que hay que descartar algo grave. Que quizá tengo que ver con el tiroides. Y respiré un poco. Todos lo hicimos en casa. Y ahora me falta todavía hacer caso al endocrino, que es el que ha tomado el relevo del otorrino y el que me dice "le vamos a efectuar varias pruebas, de lípidos, renales, hepáticas, de proteínas, de hierro". Las preguntas las obvio:" ¿fuma? ¿bebe? ¿se siente cansado, apático, le cuesta conciliar el sueño, sufre disfonía? ¿ha notado alteraciones de peso?" Todas las salas de hospital y todos los quirófano y todas las salas de rayos X se parecen mucho. En el tiempo que he pasado en ellas estos días me ha dado tiempo a terminarme dos libros. Los pasillos no llevan a ninguna parte. Los ascensores están repletos. Huelen a lejía y a batas blancas y a nervios tensos y a espera y a más espera y tengo ganas de que esto acabe pronto y de una vez.

miércoles, octubre 04, 2006

llamo al periódico y les digo que estoy enfermo, en cama trepo hasta lo más alto del armario y desenvuelvo la caja de zapatos y leo tu postal luego, aún en pijama, voy hasta la cocina y bebo un poco de zumo, bajo las persianas me tumbo en el sofá pongo música, algo suave, vuelvo a leerla después preparo café y vuelvo al sofá, deben de ser las tres, pienso, se está tan bien, el disco termina en la calle comienza a llover las gotas picotean el techo , León gime (no le gusta que llueva) le digo "tranquilo", y se calma me asomo a la ventana que da a la calle una figura, a lo lejos, un paraguas, observo, hace frío, el día se oscurece, de repente luego la figura dobla la esquina y toma otro rumbo vuelvo adentro acaricio la postal, en el bolsillo, la saco, vuelvo a leerla imagino que vuelves, y me abrazas

domingo, octubre 01, 2006

Andrés Calamaro, el sudor y la tinta. La guitarra dibuja tres notas en el aire que te recuerdan. Andrés Calamaro, nacido el 22 de agosto de 1961 en Buenos Aires, Argentina. El prematuro, a los 8 años tocaba el bandoneón, a los 17 formó su primera banda y publicó su primer disco. Andrés el agitador del rock, la rebelión del silencio, el exceso, la mesura, el continente y el contenido, media verónica, Andrés, el ácrata, el célibe, el impostor, la tempestad, el vagabundo de las estrellas, el superviviente, el trémulo, el errático, el camaleón, el tanguero, el burlador, el sabio, el berbenero, el borracho, el genio, el canalla, el dolor y la rabia, Andrés Calamaro, el hombre que se enamoró de la luna.

sábado, septiembre 30, 2006

bluesalone

los del Club Vips se preocupan por mí, me envían cartas con fotos preciosas, de parejas sonriendo, de parejas sorbiendo por la misma pajita, de parejas comiendo tarta de chocolate, de parejas mirándose a los ojos: "invita a cenar a quién quieras" y entonces lo pienso, no hay ninguna chica a la que invitar a cenar o a un concierto y después a cenar, ni siquiera al cine o al teatro o a la piscina, por la mañana, o al parque, por la tarde, algunas se han ido o siempre han estado lejos otras no, pero no me convienen otras están pero se han marchado, lo que es equivalente tienen novios, esposos, hasta alguna hijos compromisos o mejores cosas que hacer tengo poco que vender últimamente y lo disimulo mal (ellas lo notan, yo lo noto) apenas una conversación tranquila un abrazo sincero más de dos metros de ternura y ocasionales punzadas de tristeza aquí, justo debajo del esternón estás solo, repite conmigo, estás solo

martes, septiembre 26, 2006

Cibeles terminó hace cuatro días, aunque por todo lo que ha dado que hablar, parece que ha durado un mes. Este año tocó discusión sobre las tallas de las modelos (bostezo), pero hubo algo que rompió la norma; la prohibición de desfilar a las modelos con un índice de masa corporal (IMC) que no alcanzara el 18%. El IMC, que se calcula dividiendo el peso entre la altura al cuadrado, considerado 'normal', oscila entre el 20 y el 25. La medida me parece acertada porque resguarda la salud de las trabajadoras, como debería resguardar la de sus trabajadores cualquier empresa.
Sin embargo, la ocasión ha servido de nuevo para poner en marcha el habitual linchamiento al 'mundillo' de diseñadores, firmas de ropa, creadores de tendencias y las propias modelos. Se insiste en que ellos son los culpables del creciente incremento de los casos de anorexia y bulimia entre las, y cada vez más, los, adolescentes. Y no paso por ahí. La moda, como tal, es, simple y llanamente, ficción. Y como tal se despliega. Lacan ya habló del deseo como motor de la actividad humana. Deseas lo que no tienes. La delgadez, esa delgadez de andares espamódicos que asombra y rebela a tantos es inalcanzable para el común de los mortales. Como lo son el resto de abundantes y más o menos elaboradas ficciones de occidente: el cine, la música, la literatura, el deporte de alta competición.
El mal no está en su recreación de un mundo atractivo e inalcazable, trufado de (supuestos) atractivos, sino en la confusión entre esa ficción y la realidad. Responsabilizar a la moda de la anorexia es tan burdo, inexplicable y ridículo como lo sería culpar a Steven Spielberg del general convencimiento de que los extraterrestres son seres amables que nos visitan, quieren a los niños y a los que les gusta llamar por teléfono. El problema de la anorexia es un problema que el único lazo que tiene con la industria de la moda es el de la imitación. Pedirle a esa industria que mitigue su efecto de espejo es, además de injusto, inútil.

viernes, septiembre 22, 2006

Las cosas marchan. bien, quiero decir Me han hecho falta las dos semanas que muy acertadamente diagnosticó Neva para sentirme como en casa, o casi, y un par de páginas dobles para ganarme cierto respeto entre los compañeros de sección. Soy el último en llegar y acepto los peajes: bastantes teletipos, bastantes idas y venidas a ruedas de prensa. a cambio también he abierto la sección un par de veces. tengo mi espacio, mi ordenador, mi cajonera desde el primer día, cosas irrelevantes y relevantes a la vez. Todo el mundo me llama ya por mi nombre. Mi redactora jefe me pone las cosas fáciles, Isabel, de suplementos, se sienta delante de mí y me dice “tú, cualquier cosa que no sepas, vete preguntando, que esto es una locura y si no...”. En general tenemos buen rollo en la redacción. Gente joven por todas partes, bulliciosa, amable, con ganas de trabajar. Somos muy locales para mi costumbre, casi no hay sección internacional propiamente dicha y de nacional entran pocas cosas. En cultura bastante bien. Los editoriales y las columnas de opinión son...mejorables, pero ganamos de largo al resto de prensa local en maquetación, frescura y suplementos. Y creo que en deportes también, una sección donde nos viene de maravilla que todo el periódico, todo, sea a color y donde a veces hacemos auténticas diabluras con las maquetas. Hay una serie de efectos que nos preparan los señores de producción que están pero que muy bien, silueteados, fotos a cinco muy especiales, de todo un poco Descanso pocos días, bastantes menos que antes, pero a cambio por las mañanas hasta las 13.00 no piso la redacción, y a veces ni necesio ir hasta por la tarde. los domingos, hasta arriba, como es habitual, y el resto de semana, según
Tema del día, obvio: 'Changes', de David Bowie

miércoles, septiembre 20, 2006

"La soledad también puede ser una llama"

viernes, septiembre 15, 2006

a veces, en los bares, por la noche miras a las chicas que están quietas y sus ojos son negros y parece que están muertas como ojos de muñecas luego se acercan y tú sigues pensando que no están vivas entonces, por sorpresa, te muerden y sus ojos se vuelven blancos

lunes, septiembre 11, 2006

Todo se resumía en tí bailando. En la habitación roja. Cuando intentamos recordar, ya no es posible. Volvemos a un paisaje donde una vez fuimos felices. Volvemos para recordar y ahí está todo, distinto pero igual. Volvemos a las fotografías que nunca dirán ya la verdad. Allí está todo: tú bailas y la escarcha, tú bailas y es viernes, es filo, es labios, es bocanada y ventanal y deseo. Todo está allí, menos nosotros. Buscamos el momento, no el paisaje. Buscamos lo que fuimos, y no acude a la cita. El amante deja de amar, pero nunca deja de amar el momento en el que amó: ese momento que no existe. Me urge encontrate en cartas, atardeceres, gestos, ropa, palabras. Imposible. Revuelvo nervioso el equipaje a pie de vagón, incrédulo. No se extravió en ninguno parte, no me lo robaron. El tiempo en el que te amé me olvidó Todo es irrecuperable Tiemblo de amor y de frío, tú siges bailando, suspendida en ese breve espacio, impermeable, eterna. En la habitación roja.

jueves, septiembre 07, 2006

Me voy. Es definitivo. Cambio de trabajo y de ciudad. Escuché la oferta de otro periódico. Lo medité, estuve en la entrevista, ellos dieron el sí y yo, yo también. Me he vendido al mejor postor pero no tenía mucha elección. Ya he hecho la costosa mudanza. Ya me he despedido de tantos y tantos, poco a poco, por orden de cercanía y prioridad. Mi casa se quedó vacía y el portazo sonó a quién dijo miedo. Anoche celebramos la cena de trabajo y los compañeros me hicieron regalos y es cierto que tenía un discursito ensayado pero también que se me atragantó en la garganta. Hasta de un modo simbólico también he dicho adiós la la ciudad. Me he acordado de todo lo que he vivido aquí, de que he sido muy feliz en esta pequeña ciudad. Tengo muchas maletas, la fianza del piso, el teléfono lleno de nombres nuevos, la ilusión del cambio de aires. Nueva etapa. También el vértigo y la nostalgia anticipada, los hasta prontos y los mucha suerte y los a ver si te pasas por aquí de vez en cuando. El año y medio vivido en esta ciudad echa el telón. Mañana mismo comienzo: nuevos compañeros, nuevos jefes también. Di confianza, di autocontrol, di no tengo estrés, di todo-va-a-salir-bien. No, los diasconta2 no se van, claro. Quizá se actualicen menos de lo habitual estos primeros días, pero nada más.

miércoles, septiembre 06, 2006

quesabenadie

sábado, septiembre 02, 2006

una llamada a tiempo, volver a ver a un amigo que se marchó hace tiempo, un sms un e-mail, salir a comprar libros, ese cd que tienes que grabar para devolverlo, sacar a León mientras lo escucho, llamar a mis abuelos y charlar largo, largo, una visita, un abrazo, un beso inesperado, una coincidencia, mis primos pequeños que apenas saben hablar, los compañeros de trabajo dándote una sorpresa, jugar al baloncesto, ver baloncesto, pasear por la ciudad, echarnos de menos, alquilar un dvd y hacer palomitas en el microondas, algunos perfumes, ir al teatro, comprar camisetas, esa película, ir al cine al aire libre, nadar, dos, tres postales concretas, mi hermana, una mirada, un guiño, intercambiarnos la ropa, ver los Simpsons, hacernos fotografías, jugar a los bolos, recibir cartas, escuchar la radio hasta las cinco de la mañana, ordenar las estanterías, echar un trivial o un ajedrez, tomar café, saber que tengo un par de días por delante para mí, preparar un viaje a algún lugar de Europa, ir al gimnasio, una cerveza, dos cervezas, te echado de menos, a ver si vuelves pronto, cuídate mucho, cada vez estás mejor y más guapo chaval, nunca pensé que nos haríamos tan buenos amigos, lo nuestro son las coincidencias, y ella y tú y yo, ya sabes, ya sabeis, todo eso

jueves, agosto 31, 2006

solo tengo miedo de que un día te mire y no te vea