entre los dos estados últimos, la felicidad y la tristeza, no la melancolía o la nostalgia o el desamaparo sino la tristeza simple y llana, la tristeza rampante, habitan numerosos e inabarcables estados de ánimo, grises infinitos que se estiran más y más cuanto más piensas en ellos y los desmenuzas y los miras y remiras
quiero decir que antes de la tristeza, vamos a empezar por la tristeza, antes de la tristeza está lo que yo llamo la pretristeza. Está ubicada en numerosos lugares indefinidos. A mí me ponen pretriste la ropa tendida en los balcones, por ejemplo, las colas para pagar en el supermercado, las verbenas de pueblo en verano, los centros comerciales los domingos por la tarde, los sábados por la tarde en general, Badajoz, los partidos de fútbol sala, las postales de desamor, el olor a cloro, los festivales de eurovisión, la tortilla francesa, algunas de las fotos en las que estamos juntos, las tiendas de macirock, los aparcamientos subterráneos, los videos familiares (casi todos), algunas canciones de Serrat, Franco Battiato, las ediciones viejas de los libros que no se vendieron, Lennon desnudo y abrazado a Yoko, las hoquillas y los peines y los sobres de las facturas y los subt'itulos en checo, las pinzas de la ropa, los patios de vecinos, la antigua casa de mis abuelos, así, en un desorden emocional que quizá no lo sea tanto
por supuesto que también puedo contar con la prealegría, que está en los kioskos de prensa por las mañanas, en la rockdelux y en el pensamiento de León que viene y me lame las manos y en Benedetti y en las decenas de cartas que me enviaste y la víspera del cumpleaños o la certeza de que hay algo en el buzon que se parece a una postal y los aeropuertos, los pabellones de deportes abarrotados antes de un concierto o de un partido de baloncesto o todos los angeles de Berlin o cuando ves una nota manuscrita alojada en el limpiaparabrisas del coche o qué se yo, porque las prealegrías suelen ser mucho más numerosas por fortuna
aunque depende de épocas, momentos, lugares
las penitencias, tambien uno elige sus propias penitencias
y sus propios premios
miércoles, febrero 22, 2006
los preestados del alma
entre los dos estados últimos, la felicidad y la tristeza, no la melancolía o la nostalgia o el desamaparo sino la tristeza simple y llana, la tristeza rampante, habitan numerosos e inabarcables estados de ánimo, grises infinitos que se estiran más y más cuanto más piensas en ellos y los desmenuzas y los miras y remiras
quiero decir que antes de la tristeza, vamos a empezar por la tristeza, antes de la tristeza está lo que yo llamo la pretristeza. Está ubicada en numerosos lugares indefinidos. A mí me ponen pretriste la ropa tendida en los balcones, por ejemplo, las colas para pagar en el supermercado, las verbenas de pueblo en verano, los centros comerciales los domingos por la tarde, los sábados por la tarde en general, Badajoz, los partidos de fútbol sala, las postales de desamor, el olor a cloro, los festivales de eurovisión, la tortilla francesa, algunas de las fotos en las que estamos juntos, las tiendas de macirock, los aparcamientos subterráneos, los videos familiares (casi todos), algunas canciones de Serrat, Franco Battiato, las ediciones viejas de los libros que no se vendieron, Lennon desnudo y abrazado a Yoko, las hoquillas y los peines y los sobres de las facturas y los subt'itulos en checo, las pinzas de la ropa, los patios de vecinos, la antigua casa de mis abuelos, así, en un desorden emocional que quizá no lo sea tanto
por supuesto que también puedo contar con la prealegría, que está en los kioskos de prensa por las mañanas, en la rockdelux y en el pensamiento de León que viene y me lame las manos y en Benedetti y en las decenas de cartas que me enviaste y la víspera del cumpleaños o la certeza de que hay algo en el buzon que se parece a una postal y los aeropuertos, los pabellones de deportes abarrotados antes de un concierto o de un partido de baloncesto o todos los angeles de Berlin o cuando ves una nota manuscrita alojada en el limpiaparabrisas del coche o qué se yo, porque las prealegrías suelen ser mucho más numerosas por fortuna
aunque depende de épocas, momentos, lugares
las penitencias, tambien uno elige sus propias penitencias
y sus propios premios
martes, febrero 21, 2006
recojo el testigo de Ed Harris (www.madridoasis.blogspot.com)
4 trabajos que haya tenido:
- Caddy
- Selector de recursos (in)humanos o algo así
- Redactor de Marca
- Camarero en un club de golf en Carolina de Norte
4 películas que puedo ver infinidad de veces:
por ejemplo
- Blade Runner,
- Carretera Perdida
- Broadway Danny Rose o
- Heat
4 series de TV que me gustan
sólo veo
- 7 vidas
- Los Simpsons
4 series muy recomendadas pero que no haya visto ni un minuto
- Twin Peaks
- Doctor en Alaska
- El ala oeste de la Casa Blanca
- A dos metros bajo tierra
4 lugares donde haya estado de vacaciones
- Tenerife
- Santander
- Estocolmo
- Bruselas
4 platos preferidos
- Filet Mignon
- Chuletón (de esos que no caben en el plato)
- Lasaña
- Tarta de chocolate
4 lugares donde me gustaría estar ahora mismo
- En Madrid, con Rebe, Rafa, Laura...
- En Amsterdam, en Amsterdam siempre
- En la Plaza Mayor de Salamanca
- En Berlín, con priss
lunes, febrero 20, 2006
i love this game
lo volví a hacer
me quedé toda la noche de ayer viendo el All Star Game de la NBA, así que las ojeras me delatan hoy. Sé que es un pachanga en toda regla, pero todos los años me pasa lo mismo, que me digo que voy a ver un solo cuarto, y que al final me acabo acostando a las seis de la mañana, como ayer.
Tengo grabados casi todos esos partidos desde los años 90, en VHS, claro, cómo no. Empecé con aquél concurso de mates que ganó Dee Brown en 1991, con aquellas zapatillas que se hinchaban y que luego fui el primero en lucir en el colegio (pero esa es otra historia, las miradas de aquel día, el contagio de mis compañeros de equipo) sé que Mateo también lo vio, aunque él en horario de tarde, desde San Francisco. Nos hemos mandado unos e-mails muy largos comentándolo todo, qué tal Shaq, cómo viste a Pau, Lebron se sale y Tony Parker perdió muchos balones
para mí seguir la NBA es como seguir creyendo en los Reyes Magos. Cuando hacía sexto y séptimo y octavo de EGB salía del colegio, los viernes, corriendo, y me iba con mis mejores amigos a ver "Cerca de las estrellas", en TVE2, con Ramón Trecet, y el partido de después, y nos lo veíamos entero con ojos como platos y un bocata y allí estaban los últimos grandes jugadores: Jordan, Bird, Ewing, Malone, Barkley, Worthy, Chambers, Olajuwon, Wilkins, Pippen, Isiah Thomas, y por supuesto, Magic, que era mi favorito, y muchos más y no había clase hasta el lunes y nos sabíamos absolutamente todo sobre la NBA, nos comprábamos revistas entre varios, revistas como Don Balón o Superbáskety Gigantes, claro, y luego nos pasabamos las tardes jugando en las canastas de la zona
todo esto fue antes de jugar más en serio, años más tarde, en algunos equipos en los que la ilusión y la diversión quedaban sepultadas por toneladas de disciplina, seriedad, trabajo y ambición de algún entrenador que te exprimía para su exlusivo beneficio, pero esa es también otra historia, algo más amarga, del deporte que siempre he practicado
ahora cuando me topo con alguien de mi edad y que también sigue la liga americana y es capaz de defender la política de fichajes de Joe Dumars en la Motown, o cree que Lebron es puro márketing, o que a los Spurs se les ha acabado la mecha, por ejemplo, yo no puedo evitar pensar que tenemos mucho en común y que seguro que habríamos sido grandes amigos en aquellos años y que aún tenemos muchas cosas en común
jueves, febrero 16, 2006
usosyabusos
cinco cosas que suelo hacer y que a Astrid le hacen partirse de risa:
- leer el horóscopo todos los días
- tratar de decir en inglés la palabra "psicoanalizado"
- confundir constantemente en usos y significados los verbos "see", "look" y "watch"
- jugar a las miraditas con la plancha
- ir a los partidos de cierta resaca y sopotar la retransmisión para la radio con gesto estoico
hay unas cuantas más, eso sí, pero estas cinco...son seguras
miércoles, febrero 15, 2006
no voy a hablar
de las caricaturas de Mahoma ni de terrorismo, ni de la subida del IRPF, ni del Real Madrid, ni del no-resquebrajamiento de España, ni de la violencia doméstica, ni del San Valentín de ayer, ni de Brokeback Mountain, ni de Los Peces, ni de Buenafuente, ni de la prohibición de fumar en el trabajo, ni de los sueldos escasos ni de la gripe aviar, ni de Guantánamo, ni de mí mismo, ni de tí, ni de nosotros
podríaseguiralomío
a Lou Reed le dieron electroshocks
Iggy Pop...siempre fue Iggy Pop
Iván Zulueta tenía problemas con el alcohol
a Billie Holiday la mataron las pastillas y los hombres
George Best fue eso, el primer deportista pop
Nick Drake siempre fue demasiado frágil
y así un buen rato
por cierto, esta noche la pasaré en León
martes, febrero 14, 2006
la ceguera de Ray Charles, que le sobrevino cuando era un niño, acrecentó su habilidad para la música
Borges escribía mejor a medida que dejaba de ver. era una escritura cada vez más concentrada y espesa y reflexiva y genial, una escritura loca
Cortázar, que medía dos metros, tenía una percepción 'picada' de la realidad, por fuerza divergente
Bowie perdió a su hermano, que saltó al vacío tras permanecer internado en varios centros de sanamiento mental
Van Gogh y Philip K. Dick nacieron pocos minutos después de que sus hermanos gemelos fallecieran
Pollock se volvió loco cuando comenzaron a quererle
Huxley y Orwell han pasado de moda
Gesualdo Bufalino empezó a escribir a los 60 años
Hunter S. Thompson nuna recordaba lo que escribía
William Burroughs estuvo tres veces muerto
A Lorca lo asesinaron por homosexual
A Marvin Gaye lo mató a tiros su fanático padre
Neil Young perdió a media banda entre Harvest y Tonight´s the night
Lennon no tuvo que elegir entre Yoko y la heroína
Jagger no recuerda nada de los años 80
Michael Jackson sufrió abusos sexuales por parte de su padre
Hendrix y Joplin y Morrison simplemente querían llegar más lejos
Ian Curtis era esquizofrénico y se suicidó sin ningún tacto
Rotko nunca fue feliz
Tolstoi era un auténtico cabrón
Céline vivió toda su vida inmerso en la miseria
Pessoa no lo pasó mucho mejor
Qué te voy a contar de Buckwoski,
yo ya he olvidado como terminar los poemas
sábado, febrero 11, 2006
me besa me desnuda hace de mí lo que quiere
estoy borracha todo me da vueltas tengo que ir
al baño dos veces para no vomitarle encima
se marcha temprano a toda prisa no hay despedida
nota justificativa o teléfono de contacto sólo dudas
todos los hombres son príncipes a las cinco de la mañana
todas las putas son tú cuando despiertas y no hay nadie
martes, febrero 07, 2006
desdichayfaceoff
entre los cientos de titulares del día, hoy se lleva muchos en la prensa el caso de la mujer que ha recibido un trasplante de cara. Ella ha dicho la frase más tierna de la jornada:
"Ahora tengo una cara como la de todo el mundo", ha dicho.
Y uno no se puede imaginar cómo se siente, pero sí leer su historia previa a la intervención. Y su historia es que una noche tomó demasiadas pastillas para dormir y que a las aproximadamente 20 horas se despertó rodeada de sangre. Alterada pero sin sentir ningún dolor, se miró en el espejo y descubrió el horror. Su perro, en un intento por reanimarla, se había comido su cara. Literalmente. El perro notó que a su amo le pasaba algo y primero chupó las mejillas y después siguió y siguió y siguió y cuando ella se despertó era él el que más contento estaba.
y sé que sería fácil sacar la conclusión, que sería demagógica quizá, pero no lo puedo evitar. El amor mata (o si no, muere).
lunes, febrero 06, 2006
el miércoles estoy en León y ocurre, hace frío y ocurre, el partido se suspende y mi fotógrafo y yo estamos allí, con unas cuantas horas por delante y la habitación del hotel Silken esperándonos y nuestras pocas ganas de salir cuando en realidad deberíamos aprovechar para darnos un garbeo pero al final llamamos al servicio de habitaciones para que nos suban la cena y cuando hemos acabado hasta mañana, hasta mañana a las 8, pero yo no lo puedo evitar y en cuanto llevo 5 minutos solo en mi habitación, en esa habitación doble que el periódico siempre me reserva, esa habitación donde hay dos camas y dos televisiones y dos grandes armarios y el doble de todo y mi soleddad también es el doble, me doy una ducha y me abrigo a conciencia, guantes, bufanda, y me voy a dar una solitaria vuelta por León, que en esa noche entre semana es silencioso y plácido y hosco y muy muy frío, ese frío seco de Castilla que se combate, al fin y al cabo, bien
el sábado estoy en Valladolid viendo el Fórum-R. Madrid, con un pase de prensa que me ha pasado Pindado, un compañero, y disfruto, de verdad, disfruto porque allí están todos, Rako, Bullock, Reyes, Boza, y Alberto Herreros y Antonio Martín en el palco y firmando autógrafos y me doy cuenta de que al menos hacía un par de años que no me pasaba por el Pisuerga para ver ACB y veo a Álvaro, claro
el domingo estoy en Bilbao, hotel Barceló Avenida, con jacuzzi individual que no logro catar hasta que no es la una de la mañana y el partido contra el Athletic ha terminado y he sacado un momento y tomo ese baño con calma y sin música y luego salgo y con el pelo mojado me ato una toalla a la cintura y miro por la ventana y tengo esa sensación que siempre es la misma cuando estoy en Bilbao, una mezcla de melancolía breve o de euforia mínima o qué se yo y de que tengo que pasar algunos días allí y comparo el frío de León con este otro, que es húmedo y un pésimo compañero
también descubrí en la noche del sábado que es mejor retirarse a tiempo y hoy por la mañana que casi todo es lo que parece y que debería escribir más y con eso no quiero decir escribir más cantidad de palabras, sino escribir más, simplemente escribir más
jueves, febrero 02, 2006
martes, enero 31, 2006
VARIACIONES EN CLAVE DE HUMOR
SOBRE UN TEMA MUY SERIO
Vicente Gallego
Con su empeño frecuente en racionarlo
en ponerlo difícil y a la vez
exhibir su esplendor con la misma constancia,
las mujeres han hecho de su cuerpo
ese hermoso misterio que seduce a los hombres
y tortura sus mentes durante todo el día.
Dondequiera que voy me persigue ese asunto:
cuando estoy trabajando, al cenar con amigos,
en la puerta de un cine, y en momentos incluso,
mucho menos propicios,
siempre pasa una rubia con la falda muy corta,
o quizá una morena con las piernas muy largas,
y los hombres entonces descomponen el gesto.
Los he visto gritar como energúmenos,
blasfemar, santiguarse,
refugiarse en el whisky, e incluso hacer pucheros
lo mismo que los niños cuando se les niega algo.
Aunque algunos hipócritas aseguren que es frívolo,
el tema que preocupa es la mujer, su cuerpo,
ni siquiera el amor: su cuerpo,
cualquier conversación repara en él,
de qué modo alcanzarlo, la forma en que se goza,
la ansiedad que produce en la mirada,
los triunfos, las mentiras, los fracasos.
El cuerpo femenino es un misterio,
un prodigio, un regalo, una dura adicción,
y la mujer se empeña de que sea,
con su empeño en racionarlo,
un problema también de trascendencia.
No conozco impotencia más amarga
que la de no poder poseerlas a todas,
ni alegría que pueda compararse
a aquella que produce
conseguir los favores de una sola.
domingo, enero 29, 2006
de vuelta a los dias contados
hoy he vuelto
al trabajo, quiero decir. El viernes me quitaron el vendaje y me dijeron ahora tienes que moverlo todo lo que puedas y toma esta pelota de espuma para que ejercites el dedo y no vayas a hacerte daño de nuevo y haz vida normal y yo no pude evitar una media sonrisa cuando me dijeron eso de haz una vida normal porque nadie hace una vida normal, pero al menos ahora puedo escribir, puedo hacerlo sin dolor y eso es una buena noticia e incluso me atreví a entrenar el mismo viernes por la tarde con el equipo y fue agradable 'pegarme' con los chicos otra vez, con Álvaro y con Fuentes y la verdad es que estos últimos días estaba un poco agobiado a cuenta del dedo y del dolor intermitente y hasta puede que un poco irritable pero a cambio me he puesto al día en unas cuantas películas y unos cuantos libros que tenía pendientes y hoy he vuelto por el periódico y María Jesús me ha dicho eh, quién eeeeeeeesssss essseeeee chicoooooo.....y Mar y Ana se han mostrado muy interesadas en mi estado de salud y luego otra vez María Jesús ha dicho parece que estás más delgado y yo le he dicho es la falta de ejercicio de estos días, que me hace adelgazar siempre, la falta de ejercicio, y esas cosas luego he ido al partido y otra vez igual Pechu y Fradejas y Coria y todos los demás ¿ya estás recuperado? y eso te pasa por meter el dedo donde no te mandan y cosas por el estilo
el caso es que quizá por el exceso de tiempo libre también me he gastado bastante dinero en caprichitos, un par de camisetas y una sudadera y unos pantalones y cosas que no necesito mucho pero que quería comprar y también he añadido a mi corta baraja de opciones culinarias la tortilla española
y no me he olvidado de Vicente Gallego
martes, enero 24, 2006
jueves, enero 19, 2006
tengo un nuevo libro entre manos, un libro que encontré por casualidad. estoy de baja a cuenta de la fractura, así que procuro llenar las siete, ocho o nueve horas de trabajo que no debo cumplir con algunas de las cosas que más me gusta hacer: leer, escuchar música, ver películas.
decía que tengo un nuevo libro entre manos. se llama 'La plata de los días', de Vicente Gallego. La historia del encuentro es simple: estoy pasando la tarde en la estupenda biblioteca municipal, en la hemeroteca. Ya me estudiado toda la prensa del día y he devuelto, antes, dos libros-cómic y un libro de Eloy Tizón. Estoy saliendo de allí, a casi ya las nueve, cerca de la hora de cierre, cuando veo de reojo uno de los suplementos dominicales. lo abro, repaso muy rápido las columnas, apresurado por la hora y el hecho de que ese dominical, tres días después de su publicación, ya es historia. una de esas columnas está escrita por Juan Cueto. En ella describe el que para él es el saludable estado de salud de la poesía española contemporánea. Es un artículo esperanzador, bello. Cueto, en el último párrafo, pone especial énfasis en uno poeta que es amigo suyo, poco conocido, un tal Vicente Gallego, 40 años, "vergonzosa y repentinamente famoso hace poco, cuando algún periodista descubrió que el ganador del Premio de Poesía Fundación Loewe se ganaba la vida trabajando en un basurero".
El caso es que sentí unos de esos impulsos irrefrenables de buscar de qué iba aquello, si era una mera 'boutade' del articulista o algo digno de merecer atenciones y lectura. Siempre me intrigan esos nombres que de repente se te cruzan por delante. No habría podido regresar a casa sin saciar mi curiosidad. Y estaba en el lugar idóneo para adivinarlo, por supuesto, así que, temiendo que se me echara encima la hora de cierre, me adentré en la sala de poesía y busque por la signatura: " P Gal"...y allí estaban, dos volúmenes editados por Visor, uno titulado 'La luz, de otra manera' y éste que ahora estrecho. Por suerte, la bibliotecaria aún disponía del ordenador para consentir y atestiguar el préstamo. Creo que hasta sonrió. Yo también lo hice, claro.Un poco.
Es muy bueno. En otro post colgaré algo de lo que he ido encontrando en él (compartir es amar, decían antes).
martes, enero 17, 2006
jueves, enero 12, 2006
BCN
Es extraño trabajar en el Camp Nou. Estás allí arriba, colgado en una de esas cabinas que no tienen cristalera delante, atrincherado detrás del ordenador portátil, rodeado de compañeros de ojos rasgados en tu misma situación, ateridos por ese frío de monumento altísimo. No soy 'culé', ni mucho menos, pero es uno de esos campos que has visto tantas veces en televisión, que una vez allí es difícil hacerse a la idea de que realmente estás en él. Y el caso es que yo ya había vivido aquello, hace unos tres, quizá cuatro años, con Ángel. No en un partido, sino en uno de esos recorridos guiados para turistas. Pero no había visto un partido, ya sabes, pancartas, arcadas repletas de gente, mira a Laporta, qué gritan esos. Antes de llegar a la cabina, como entré con el equipo, llegué a la sala de prensa principal, las tripas del estadio. Esa sala que es como un minicine. Miras hacia abajo y todo lo que ves son unos puntitos de diferentes colores, que corretean de un lado para otro.
Estuvo bien, escribí muy rápido y envié la crónica desde el propio estadio. Allí te ponen las cosas fáciles y yo en realidad solo necesitaba una línea telefónica para ser feliz.
Al final del partido, sobre las 12 de la noche, con el estadio vacío, me bajé al césped. Mirar esas 98.000 localidades vacías impresiona. Porque ellas te miran también a tí, a través de esa neblina de los fondos que no se distingue de las cenizas de una hoguera descomunal. Hacía frío, mucho frío. Me sentí mínimo, inapreciable, insignificante. Lo era, claro.
Mucho peor ha sido la madrugada para coger el avión al día siguiente, esa madrugada que nos ha privado a Luis -'mi' fotógrafo- de salir por Barcelona, tal y como Irene me recomendó. Será para otra vez. Barcelona me gusta tanto. En mitad del vuelo nos anunciaron que no podíamos aterrizar en Valladolid por la niebla, así que fuimos a Barajas, de ahí nos trasladamos a Pucela en un autobús fletado por Iberia, y allí, en el aeropuerto más tristón del mundo, nos comimos un bocata antes de regresar y encarar otro día de trabajo, esta vez mucho menos atípico.
Ah, eso sí, me hice con la postal que le prometí a Astrid, paseé por tres aeropuertos mi prisa lenta, sonreí al pasar por el Mercado de la Flores como me pidió Irene, hablé con dos chicas de tv3 sobre todo y sobre nada, comí 'pan tumaca', me acordé de Javier y al instante hablé con él y al final sí, al final disfruté, disfruté mucho.
viernes, enero 06, 2006
X+Y=.G
en estos días soy más Lisa Simpson que Bart
en estos días(des)conta2 y lentos y prescindibles y fríos y dañinos y casi sórdidos, en estos días es cuando apareces, como una caricia a medias o como una farola solitaria bajo la lluvia o como un viento que sopla y te abraza y luego te abandona y te olvida y te vuelve a abrazar
en estos días primero es Mike Wachowsky y su ojo saltón y después las velas en el primer cajón de la mesilla, aquellas velas de perfume ahora amargo que olvidaste o no, entonces, agotado, pruebo a dormir y entonces las costuras de las sábanas que aún respiran tu cuerpo y entonces la almohada que se ahoga y entonces la luz en el techo que baila, entonces tus ojos de almendra, sí, pequeños, pero de almendra, entonces Billie Holliday, entonces tu risa para adentro, entonces me levanto y hago café y entonces llorar y desangrarse, entonces ventanas abiertas y labios cerrados, entonces secarme las lágrimas con las mangas de la camisa y llorar la noche y llorar la tristeza, que sube por las paredes y lo pinta todo de negro, la tristeza que se hace pomo de puerta, marco, taza, cucharilla, ruido de tuberías, ruido, ruido, ruido
después lo intento con el agua: me ducho por tercera procurando no mirar todos los botes y todas las cremas que se hospedan allí, que también te apuntan, aviesamente
entonces la toalla que apenas alcanza a secar, la necesaria relectura de cartas que no enviaste, la imprescindible y hueca sonrisa al mirar al espejo, las ojeras excesivas, la búsqueda de dos, tres, no más, razones
luego ya está, me deseo lo mejor y lo vuelvo a intentar con Cortázar, lo vuelvo a intentar con queremos tanto a Glenda
domingo, enero 01, 2006
Ella, de repente, se puso muy seria, como si acabara de recordar algo triste.
-¿No crees que, en general, la gente habla demasiado?
- Todo mundo cree que tiene algo interesante que decir. Él conducía, llevaba conduciendo toda la noche y parte del día y no había reparado en si ella se había despertado.
- Una vez estuve con un chico que no soprtaba los silencios. Cada vez que uno de los dos se quedaba callado decía lo primero que le pasaba por la cabeza y al final todo se volvía estúpido y banal y superfluo y aburrido y daban ganas de bajarse de su coche y empezar a gritar y a correr hasta volver a casa o a algún lugar peor.
Al sol aún le faltaba mucho para comenzar a ponerse rojo. Cada uno volvió a pensar en sus cosas.
sábado, diciembre 31, 2005
hay un frase de Benedetti que dice ¿cómo compaginar la aniquiladora idea de la muerte con este afán de vida? y quizá sea cierto que a veces no hay nada más triste que un recuerdo feliz, y que el autor de este blog quiere tanto a una chica que nunca le pedirá volver a salir. Quizá tiene razón Javi, cuando dice que toda forma de arte tiende a la música, a ser musical. discutimos porque yo lo que creo es que cualquier forma de arte tiende a la armonía, en todo caso. estábamos él y yo, más Maillo, apoyados en la barandilla del balcón. El balcón de la casa de García. La casa albergando una buena fiesta. demasiado tarde ya entrada la noche, nosotros empuñando una copa de champán cada uno, rozando las 6 de la mañana. con algún tipo de emoción encerrada en los coches que se ven desde allí, coches que pasan rápidos y al final sólo imprimen difuminadas luces rojas. a veces me siento como si fuera una serpiente a punto de mudar de piel y esta es una de esas veces. es la sensación de que debo barajarme y repartirme de nuevo.
recibo mails que me comentan que en este blog no figuran referencias temporales, que no hablo, por ejemplo de aniversarios, que los diasconta2 cumplieron hace un año hace no tanto, que es navidad y que se felicitan las fiestas, el final y el principio de 2005 y 2006. todo lo que tengo que decir es que este blog no va de la aburrida vida real, ni siquiera de la mía la mayor parte del tiempo.
lo mejor que he encontrado en internet en mucho tiempo: www.pandora.com
una especie de radio pret-a-porter, en la que puedes definir un perfil de tu musica preferida, y que al mismo tiempo sirve para descubrir muchísimas cosas nuevas
jueves, diciembre 29, 2005
y puede que pienses que aún te debo algún poema
de los que se me escapaban detrás de la chica más guapa del vagón de metro
y puede que pienses que si las naciones se sientan a negociar nosotros también podemos,
olvidando que yo nunca negocio con terroristas (como tú)
y puede que pienses en abrazos, suspiros, manos tendidas, labios abiertos,
obviando saliva, sudor, ruido, tormenta, brazos quebrados
canciones tristes
y lo repetiré una y mil veces: demasiado poco en demasiado tiempomartes, diciembre 27, 2005
el periodo post-navidad es curioso. abandono mi casa, vivo de nuevo en el hogar de mis padres, en cierto modo me someto a sus reglas. esta tarde fui a buscar a León, mi cocker-spaniel, a la residencia canina en la que se queda cuando llegan estas fechas y toca viajar. esta vez iba bien provisto de una tela para cubrir toda aquella parte del coche susceptible de ser ensuciada por sus nerviosas patas: es decir, el 95% de la tapicería. El tío que lleva la residencia tiene un aire sempiterno de resaca, supongo que todos los tontainas que vamos a recoger a nuestras mascotas con gesto embobado en el fondo le haremos gracia. cuando León me oye hablar con el tipo, cuánto es, feliz navidad, hasta la próxima, enloquece y con él todos sus vecinos. auqello pasa a convertirse en una jauría. hoy he pensado que es un buena situación para comenzar un relato: el tío que pasa a recoger a su perro después de un tiempo fuera. es un buen lugar para dejarlo, sino me lo llevaría conmigo, pero estoy seguro de que en esos dos días no para quieto un instante. supongo que para él son algo así como unas vacaciones. y esta vez casi no me ha manchado nada.
antes, por la mañana, me acerqué a husmear a un centro comercial cercano. acabé en la sección de dvd y compré 'Apocalypse Now (Redux)' por 10,45 €, así que he pasado la tarde viendo los extras. también he visto el Barça-Akasvayu, con una lógica e inútil simpatía por los de Raúl López. en el descanso del partido me ha llamado Mónica para decirme que había salido mucho antes de trabajar. después, y en perfecta sincronía, mientras en la pantalla alguien cortaba en dos mitades una hermosa berenjena, me ha dicho que le gustaría estar en Salamanca. de algún modo e enlazado las dos cosas, imagen y sonido.
necesito leer algo rápido. cuando digo rápido quiero decir que que sea rápido, fugaz, que no me vale Easton Ellis, por ejemplo, quiero decir que tendría que ser, por ejemplo, algo de Phalaniuk que no hubiera leido ya.
María me ha citado mañana en la cervería Georgia.
Ahora escucho el 'Five leaves left', de Nick Drake.
El Futuro
Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo
que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente tratará de acordarse de ti
Julio Cortázar
sábado, diciembre 24, 2005
ayer llegó Mateo de San Francisco.
en cuanto estuvo en Salamanca me llamó:
- ¿a qué hora quedamos?
- a las 10.30 te paso a buscar con el coche
así que allí estamos, en el Holy Cross, él cumpliendo 36 horas seguidas sin dormir, yo aventurando unas navidades muy movidas. Estaba Neme, que se casa en septiembre -otro que se ha vuelto loco-. estuvimos en el Irish Rover y después en La Posada y después en el Buda. Mateo tarbaja en la bahía, juega al basket con los 'niggers' y le llaman Ginobili. Va l gimnasio de la YMCA. Se ha comprado un Mercury enorme y vive con otras cinco personas, en un chalecito. Está un poco más delgado y un poco más sonriente y un bastante más feliz. Me contó sus visitas a L.A. y a Hollywood y a Mullholand Drive y a Alcatraz y el partido de la NBA al que acudió, un Warriors-Spurs en el que los de Texas ganaron de 40 sin despeinarse. Me ha invitado a ir 5 millones de veces. En la Posada me topé con Mónica. Mónica fue la primera chica con la que salí, hace cinco, quizá seis años. Me hizo trizas el corazón. Aquello resultó muy doloroso. Se marchó a Lovaina con una beca Erasmus y se puso a salir con tipo muy aburrido. nos olvidamos el uno del otro, imagino, yo al menos lo hice. No volvimos a hablar hasta hace unos meses, cuando coincidimos en la boda de unos amigos comunes. Fui yo el que dio el primer paso, el que se atrevió. Ayer coqueteó conmigo. Mucho. En la segunda frase se encargó de dejarme claro que había dejado a su novio, que había "cambiado de vida", que ahora vivía en Madrid. Preferí no acordarme de nada. Encontramos a mucha gente; a Key, a Bea y a Paula y a Garro y a Alicia y a Ángela. Salimos del Buda cuando el cielo se ponía azul. Todos menos yo habían bebido demasiado, así que aparqué el coche de Mónica lejos de la zona azul y después montamos en el mío. Acabamos la noche a las 9 de la mañana, exhaustos. La vida es extraña.
jueves, diciembre 22, 2005
una de las muchas cosas que comparto con Tico son gustos musicales. Ayer, delante de dos cervezas, en la Cueva del Jazz, después de salir del periódico:
-Tico, ¿cuál es tu disco favorito?
-Espera...'Berlin', de Lou Reed. Es el tipo de disco que si te lo pones cuando estás esperando, en una cola, cuando llegas al final y es tu turno y te preguntan qué quieres, tu respondes; "Nada, no quiero nada, ahora ya lo tengo todo".
lunes, diciembre 19, 2005
en este cuento absurdo conozco a una chica que se llama Natalia. ella sonríe mucho. tiene una de esas dentaduras perfectas que no te dejan apartar la mirada. las comisuras de los labios se estiran, las cejas se arquean...y todo pasa en un instante, esa sonrisa y estás perdido. durante esos segundos, si un avión se abalanzara sobre tí, ni siquiera escucharías los reactores. si una rugiente ambulancia te llevara por delante no apreciarías ruido alguno. morirías mirando esos paletales perfectos, esos colmillos dulces.
estoy difuso, me cambio de tema.
Natalia solo ve el lado positivo de la vida. no se cansa de escuchar a los demás y al final se acaba convenciendo de que todo el mundo es bueno, de que en el mundo las desgracias solo ocurren en el telediario, y de que los paisajes siempre son bonitos, de que incluso en el peor de los lunes se puede hacer reir a los demás. Un día Natalia acudió a la bilblioteca. Era una gran lectora, pero siempre apostaba por libros con final feliz. Aquel día, sin embargo, se topó con un libro que cambiaría muchas cosas. Yacía tumbado, alguien lo había tirado al sacar otro de una de las estanterías. El tomo era grueso. El tomo era 'Guerra y Paz'. Se lo llevo para casa. Pero fiel a su filosofía vital, solo leyó la parte de Paz. (eh, ya dije que era un cuento absurdo)
lo fue a devolver a los siete días, satisfecha. Cuando fue a hacerlo, la mirada del bibliotecario le estaba esperando. Él admiraba en secreto a Tólstoi. Pero solo había sido capaz de leer la parte de la Guerra. Le invitó a tomar café. Tras los galanteos típicos, decidieron intercambiar los papeles. Se convencieron el uno al otro de leer la parte contraria. A las dos semanas, ya eran razonablemente felices, como lo son las parejas que nunca leen los libros a medias. Ella aprendió que el dolor es necesario y él aprendió que la luz del sol solo quema por sobrexposición.
Observaciones:
- Este cuento no tiene moraleja.
- He omitido intencionadamente el nombre del personaje masculino.
- Recomiendo con fervor la lectura íntegra de 'Guerra y Paz'
- Feliz Navidad, Sr. Leon.
viernes, diciembre 16, 2005
la propuesta más rocambolesca: http://www.worldjumpday.org/ o cómo alterar el eje de la tierra para atenuar los efectos negativos del cambio climático.
y sí, tengo muchas más cosas que decir, sólo necesito un poco más de tiempo
sábado, diciembre 10, 2005
Padre e hijo
Cuando mataron a John Lennon yo tenía 2 años, así que no tengo ningún recuerdo consciente de aquello. Pero su asesinato es uno de esos recovecos que le quedan a uno en la memoria. Supongo que el escándalo que se montó me alcanzó de algún modo, y que alguno de los aniversarios de su fallecimiento sí que me pilló en una edad más madura y quizá lo leí o lo ví por tv y me llegó bastante. No se puede decir ya nada nuevo, casi, casi todo esta dicho. Pero he encontrado esta foto en la red, una foto que jamás había visto. Y no sé si es representativa de Lennon, probablemente no, con ella no puede hacerse un bosquejo mínimo de su vida, y sin embargo es muy especial. Ahí está, con su hijo Sean, ante la mesa de mezclas. Si hubiera sido el fotógrafo, habría buscado un ángulo detrás de los dos, para que se viera la pecera frente a ellos. Es magnífica, de todos modos. Y ya sabemos que sus hijos malgastaron toda la herencia del ex beatle, y no sólo la económica, pero qué pensaría ese niño ante los gestos de su padre, ante tamaña muestra de amor por una maquina de mezclar ruiditos. Lennon se destripa en esta foto, con esos brazos trémulos que abrazan el aire, inamovibles gafas, corbata negra.
No me gusta que la estúpida de Yoko Ono se esté apropiando de todo el legado de Lennon. Hace unos días fue el aniversario del asesinato y nadie puede esquivarla. Parece que Johnn no existía ante de ella. Él compuso decenas de grandes canciones antes de que ella pisara suelo estadounidense y llegara todo aquello del 'vaguismo' y los gemidos y la Plastic Ono Band. No soy de los que piensan que ella tuvo la culpa de todo, tampoco, de la separación del grupo y todo ese rollo, simplemente iba a ocurrir más pronto que tarde y ella estaba allí en el momento adecuado.
jueves, diciembre 08, 2005
leo 'El gran circo del rock and roll' y 'El camino de la felicidad' de Punset, y 'Cómo cambiar su vida con Proust', y relatos de Cortázar y 'Pantalla Total' de Braudillaire y algo nuevo del viejo Chinsaki, escucho a 'The gift', sobre todo observo y espero a que pase algo
Cualquiera que tenga vida interior ya está viviendo una doble vida
martes, diciembre 06, 2005
esta noche pensaré que fuimos muy felices, pensaré que tu confianza estaba justificada, que pudimos hacerlo mejor, pero que sobre todo lo intentamos. esta noche recordaré un par de frases de las que te guardabas tan bien y las paladearé con celo. pondré después a Punset, porque hoy es el día de Redes, pensaré que es un buen programa para una buena noche. luego, cuando termine, abriré la botella de ron que guardo en la estantería del salón y a lo mejor te brindo una copa, o dos, o tres, o
quizá te escriba, no lo sé, hace tiempo que no te escribo, y más que no te envío nada por correo. puse tanta distancia entre los dos después de que me dijeras que ya no querías quererme que casi olvido tu dirección. seguro que a veces piensas que pienso en tí, sin embargo.
y aciertas
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