sábado, septiembre 30, 2006

bluesalone

los del Club Vips se preocupan por mí, me envían cartas con fotos preciosas, de parejas sonriendo, de parejas sorbiendo por la misma pajita, de parejas comiendo tarta de chocolate, de parejas mirándose a los ojos: "invita a cenar a quién quieras" y entonces lo pienso, no hay ninguna chica a la que invitar a cenar o a un concierto y después a cenar, ni siquiera al cine o al teatro o a la piscina, por la mañana, o al parque, por la tarde, algunas se han ido o siempre han estado lejos otras no, pero no me convienen otras están pero se han marchado, lo que es equivalente tienen novios, esposos, hasta alguna hijos compromisos o mejores cosas que hacer tengo poco que vender últimamente y lo disimulo mal (ellas lo notan, yo lo noto) apenas una conversación tranquila un abrazo sincero más de dos metros de ternura y ocasionales punzadas de tristeza aquí, justo debajo del esternón estás solo, repite conmigo, estás solo

martes, septiembre 26, 2006

Cibeles terminó hace cuatro días, aunque por todo lo que ha dado que hablar, parece que ha durado un mes. Este año tocó discusión sobre las tallas de las modelos (bostezo), pero hubo algo que rompió la norma; la prohibición de desfilar a las modelos con un índice de masa corporal (IMC) que no alcanzara el 18%. El IMC, que se calcula dividiendo el peso entre la altura al cuadrado, considerado 'normal', oscila entre el 20 y el 25. La medida me parece acertada porque resguarda la salud de las trabajadoras, como debería resguardar la de sus trabajadores cualquier empresa.
Sin embargo, la ocasión ha servido de nuevo para poner en marcha el habitual linchamiento al 'mundillo' de diseñadores, firmas de ropa, creadores de tendencias y las propias modelos. Se insiste en que ellos son los culpables del creciente incremento de los casos de anorexia y bulimia entre las, y cada vez más, los, adolescentes. Y no paso por ahí. La moda, como tal, es, simple y llanamente, ficción. Y como tal se despliega. Lacan ya habló del deseo como motor de la actividad humana. Deseas lo que no tienes. La delgadez, esa delgadez de andares espamódicos que asombra y rebela a tantos es inalcanzable para el común de los mortales. Como lo son el resto de abundantes y más o menos elaboradas ficciones de occidente: el cine, la música, la literatura, el deporte de alta competición.
El mal no está en su recreación de un mundo atractivo e inalcazable, trufado de (supuestos) atractivos, sino en la confusión entre esa ficción y la realidad. Responsabilizar a la moda de la anorexia es tan burdo, inexplicable y ridículo como lo sería culpar a Steven Spielberg del general convencimiento de que los extraterrestres son seres amables que nos visitan, quieren a los niños y a los que les gusta llamar por teléfono. El problema de la anorexia es un problema que el único lazo que tiene con la industria de la moda es el de la imitación. Pedirle a esa industria que mitigue su efecto de espejo es, además de injusto, inútil.

viernes, septiembre 22, 2006

Las cosas marchan. bien, quiero decir Me han hecho falta las dos semanas que muy acertadamente diagnosticó Neva para sentirme como en casa, o casi, y un par de páginas dobles para ganarme cierto respeto entre los compañeros de sección. Soy el último en llegar y acepto los peajes: bastantes teletipos, bastantes idas y venidas a ruedas de prensa. a cambio también he abierto la sección un par de veces. tengo mi espacio, mi ordenador, mi cajonera desde el primer día, cosas irrelevantes y relevantes a la vez. Todo el mundo me llama ya por mi nombre. Mi redactora jefe me pone las cosas fáciles, Isabel, de suplementos, se sienta delante de mí y me dice “tú, cualquier cosa que no sepas, vete preguntando, que esto es una locura y si no...”. En general tenemos buen rollo en la redacción. Gente joven por todas partes, bulliciosa, amable, con ganas de trabajar. Somos muy locales para mi costumbre, casi no hay sección internacional propiamente dicha y de nacional entran pocas cosas. En cultura bastante bien. Los editoriales y las columnas de opinión son...mejorables, pero ganamos de largo al resto de prensa local en maquetación, frescura y suplementos. Y creo que en deportes también, una sección donde nos viene de maravilla que todo el periódico, todo, sea a color y donde a veces hacemos auténticas diabluras con las maquetas. Hay una serie de efectos que nos preparan los señores de producción que están pero que muy bien, silueteados, fotos a cinco muy especiales, de todo un poco Descanso pocos días, bastantes menos que antes, pero a cambio por las mañanas hasta las 13.00 no piso la redacción, y a veces ni necesio ir hasta por la tarde. los domingos, hasta arriba, como es habitual, y el resto de semana, según
Tema del día, obvio: 'Changes', de David Bowie

miércoles, septiembre 20, 2006

"La soledad también puede ser una llama"

viernes, septiembre 15, 2006

a veces, en los bares, por la noche miras a las chicas que están quietas y sus ojos son negros y parece que están muertas como ojos de muñecas luego se acercan y tú sigues pensando que no están vivas entonces, por sorpresa, te muerden y sus ojos se vuelven blancos

lunes, septiembre 11, 2006

Todo se resumía en tí bailando. En la habitación roja. Cuando intentamos recordar, ya no es posible. Volvemos a un paisaje donde una vez fuimos felices. Volvemos para recordar y ahí está todo, distinto pero igual. Volvemos a las fotografías que nunca dirán ya la verdad. Allí está todo: tú bailas y la escarcha, tú bailas y es viernes, es filo, es labios, es bocanada y ventanal y deseo. Todo está allí, menos nosotros. Buscamos el momento, no el paisaje. Buscamos lo que fuimos, y no acude a la cita. El amante deja de amar, pero nunca deja de amar el momento en el que amó: ese momento que no existe. Me urge encontrate en cartas, atardeceres, gestos, ropa, palabras. Imposible. Revuelvo nervioso el equipaje a pie de vagón, incrédulo. No se extravió en ninguno parte, no me lo robaron. El tiempo en el que te amé me olvidó Todo es irrecuperable Tiemblo de amor y de frío, tú siges bailando, suspendida en ese breve espacio, impermeable, eterna. En la habitación roja.

jueves, septiembre 07, 2006

Me voy. Es definitivo. Cambio de trabajo y de ciudad. Escuché la oferta de otro periódico. Lo medité, estuve en la entrevista, ellos dieron el sí y yo, yo también. Me he vendido al mejor postor pero no tenía mucha elección. Ya he hecho la costosa mudanza. Ya me he despedido de tantos y tantos, poco a poco, por orden de cercanía y prioridad. Mi casa se quedó vacía y el portazo sonó a quién dijo miedo. Anoche celebramos la cena de trabajo y los compañeros me hicieron regalos y es cierto que tenía un discursito ensayado pero también que se me atragantó en la garganta. Hasta de un modo simbólico también he dicho adiós la la ciudad. Me he acordado de todo lo que he vivido aquí, de que he sido muy feliz en esta pequeña ciudad. Tengo muchas maletas, la fianza del piso, el teléfono lleno de nombres nuevos, la ilusión del cambio de aires. Nueva etapa. También el vértigo y la nostalgia anticipada, los hasta prontos y los mucha suerte y los a ver si te pasas por aquí de vez en cuando. El año y medio vivido en esta ciudad echa el telón. Mañana mismo comienzo: nuevos compañeros, nuevos jefes también. Di confianza, di autocontrol, di no tengo estrés, di todo-va-a-salir-bien. No, los diasconta2 no se van, claro. Quizá se actualicen menos de lo habitual estos primeros días, pero nada más.

miércoles, septiembre 06, 2006

quesabenadie

sábado, septiembre 02, 2006

una llamada a tiempo, volver a ver a un amigo que se marchó hace tiempo, un sms un e-mail, salir a comprar libros, ese cd que tienes que grabar para devolverlo, sacar a León mientras lo escucho, llamar a mis abuelos y charlar largo, largo, una visita, un abrazo, un beso inesperado, una coincidencia, mis primos pequeños que apenas saben hablar, los compañeros de trabajo dándote una sorpresa, jugar al baloncesto, ver baloncesto, pasear por la ciudad, echarnos de menos, alquilar un dvd y hacer palomitas en el microondas, algunos perfumes, ir al teatro, comprar camisetas, esa película, ir al cine al aire libre, nadar, dos, tres postales concretas, mi hermana, una mirada, un guiño, intercambiarnos la ropa, ver los Simpsons, hacernos fotografías, jugar a los bolos, recibir cartas, escuchar la radio hasta las cinco de la mañana, ordenar las estanterías, echar un trivial o un ajedrez, tomar café, saber que tengo un par de días por delante para mí, preparar un viaje a algún lugar de Europa, ir al gimnasio, una cerveza, dos cervezas, te echado de menos, a ver si vuelves pronto, cuídate mucho, cada vez estás mejor y más guapo chaval, nunca pensé que nos haríamos tan buenos amigos, lo nuestro son las coincidencias, y ella y tú y yo, ya sabes, ya sabeis, todo eso

jueves, agosto 31, 2006

solo tengo miedo de que un día te mire y no te vea
Las suscripciones y su puntual recuerdo de quienes somos. Estuve suscrito a National Geographic y recibí uno de esos pretenciosos diplomas en los que te convierten en miembro de la sociedad y a la revista Historia y ahora lo estoy a Gigantes del Básket. Y en casa siempre tuvimos algunas otras, a la revista de la DGT o alguna otra. adoro el momento en el que abres el buzón y ahí está, envuelta en el plástico, con tu nombre y dirección escritos casi siempre con algún leve error, tu revista, la que estabas esperando. Es una pequeña reconciliación con uno mismo. Esto viene a cuento de un anuncio con el que acabo de toparme en El País, según el cuál puedes suscribirte por el 'módico' precio de 335 euros. Y aquí esta la cuestión. Porque la lectura del periódico es tan importante como lo es el hecho de bajar al quiosco y comprarlo, decir: "El País" o "El Mundo, por favor", es un gran momento. Y el tipo no te dice cuánto cuesta porque ya sabe que lo compras todos los días y el precio de los domingos con los suplementos. Entonces ese montón de titulares y fotos y hasta mira, los breves, la programación, ese editorial, están vivos A veces tener que bajar a por él es la excusa perfecta para salir de casa ese día en el que no tienes que ir a trabajar y no te apetece salir de casa porque la noche anterior fue por ejemplo excesiva. Es distinto en esos quioscos enormes,y tiendas como los VIP´S, en los que compras el ejemplar junto a cualquier otra cosa y lo arrastras hasta la caja y allí esos sensores de láser y es un euro, gracias y el fin del romanticismo porque todas las letras requieren cierta dosis de ternura y más el periódico, que es un frágil pedazo del mundo no sé, nunca me suscribiría al periódico diario por mucho descuento que me ofrecieran, para qué, ni hablar, no tengo tanta prisa y no quiero que me espere en el buzón desde las ocho de la mañana, que ofensa

miércoles, agosto 30, 2006

Elio Vittorini Conversación en Sicilia (fragmento)
"Esto era lo terrible: la quietud en la no esperanza. Creer perdido al género humano y no tener fiebre de hacer cualquier cosa en contra, ganas de perderme, por ejemplo, con él. Estaba agitado por abstractos furores, no en la sangre, y estaba quieto, no tenía ganas de nada. No me importaba que mi compañera me esperase, reunirme con ella o no u hojear un diccionario era para mí lo mismo; y salir a ver a los amigos, a los demás, o quedarme en casa era para mí lo mismo. Estaba quieto, era como si jamás hubiese tenido un día de vida, ni jamás hubiese sabido qué significa ser feliz, como si no tuviese nada que decir, que afirmar, negar, nada mío que poner en juego, y nada que escuchar, que dar y ninguna disposición para recibir, y como si jamás en todos mis años de existencia hubiese comido pan, hubiese bebido vino, o bebido café, jamás hubiese ido a la cama con una muchacha, jamás hubiese tenido hijos, jamás me hubiese caído a golpes con cualquiera, o no creyese todo eso posible, como si jamás hubiese tenido una infancia en Sicilia entre las tunas y el azufre, en las montañas; pero me agitaba dentro de mí por abstractos furores, y pensaba en el género humano perdido, inclinaba la cabeza, y llovía, no decía una palabra a mis amigos, y el agua me entraba en los zapatos."

lunes, agosto 28, 2006

"hay hombres muchos años más tristes que yo"

imaginar un futuro de citas en cafés y noches sin luz de luna, noches picadas de estrellas, me dice Carlos, que acaba de romper con su novia, Carlos que está triste al otro lado de la línea telefónica, que tiene como nubes en la garganta y llámame mañana para tomar una copa, me dice Ana Sofía, una francesa guapísima a la que me presentan en Camelot, una de esas caras bonitas entre un millón de caras normales, ya sabes, te llamaré y tú simularás no recordarme, confiar en que en Londres se aclararía todo un poco, después pensar en María qué bien y en Mateo que a pesar de sus pudores hace buenas migas con su irlandesa de 19 años y Mónica en la piscina que quiere también tomar café antes de volver a Madrid, antes de ir a La India dos semanas y la memoria es un músico que toca de oído porque si tomo ese café con ella habré vuelto a equivocarme y no quiero hacerlo otra vez, ya dolió bastante, «Marzo e pazzo», dice el proverbio italiano, aunque no dice nada de agosto, luego un tipo bonaerense que hace una ardorosa defensa de Roberto Arlt como el mejor escritor argentino de todos los tiempos y yo claro, salgo en defensa de Cortázar pero esto es justo antes del Erasmus, donde pedimos dos Miller bien frías y ahí poco o casi nada de literatura y mucho hablar de casi todo, luego Ana Sofía otra vez vamos a una fiesta en un piso en el que nadie habla español y luego un poco, o yo que digo puedo hacer cualquier cosa por tí, si quieres un boxeador saltaré al ring a partirme la cara y si quieres un doctor estudiaré siete años para salvar vidas y si quieres y ella no quiere nada pero me pasa el brazo por detrás de la cintura y yo todavía no lo sé porque es pronto, pronto en un sentido amplio y alguien me habla de drogas para adelgazar y ya sabes, yo paso, yo lo que quiero es que ella me haga caso, pero luego todo se llena de canciones de Pulp y exigo ver al pincha y descubro que es un oriental que se llama Suzu pero Suzu no habla, Suzu solo pone las canciones de Pulp como si nos hiciera vudú, luego alguien dice han llamado al timbre y aunque es difícil saberlo la música se para de pronto y todo el mundo se calla y no ha venido la policía, falsa alarma pero todo se viene abajo como la espuma del champán, luego estamos en la calle hace frío y no vas a llamar, el tuyo es el único número que tengo en mi nuevo teléfono móvil y tu no me llamas y me volveré loco qué original dice ella después de la calle está ese otro garito en el está China Girl versionada por Iggy Pop entre gritos de un camarero a otro y parejas mirandonos y nosotros mirando cómo nos miran y ellos mirando como nosotros miramos que nos miran después, cuando el cielo empieza a ponerse azul, decidimos que es suficiente, contamos uno, dos, tres, pedimos un taxi, nos despedimos, llego a casa, algunas pretristezas como esas tapias a las que ponen cristlitos para que nadie trepe, como los patios de colegio por la tarde, pretistezas como los desguaces y pongo música mientras me ducho antes de acostarme, una manía lo sé, elijo con mimo me decido por You are the Quarry de Morrisey y que sea lo que Dios quiera, cuando termino tengo dos mensajes de texto el primero dice "pensaba que eras distinto espero qte vaya bien con esa no quiero saber nada de tí", el otro "Mlo he psado mbien stanoche, mñana vas a salir? bs", luego paro la música, me deseo buena suerte cierro los ojos y duermo no es cierto que no digamos la verdad, es solo que el verano en Salamanca es tan raro

viernes, agosto 25, 2006

Muchos años antes de que Jorge Valdano dijera aquello de que Romario era un jugador "de dibujos animados", otro deportista brasileño de dos metros de altura, coordinado, genial, irrepetible, se ajustaba como un guante a la definición. Era Óscar Daniel Schmidt Becerra, conocido por todo aficionado al baloncesto como, simplemente, Óscar.

En el primer recuerdo consciente que tengo de verle jugar tengo 16 años y en televisión están pasando el concurso de triples que organizaron un año, de forma conjunta, las ligas de baloncesto profesional española, francesa e italiana. Óscar ganó con tanta autoridad y tanta facilidad que me fascinó. Elegante, señorial, anotaba desde detrás de la línea con la misma rutina con la que el resto de mortales respiramos, parpadeamos, hablamos.

Entonces, yo aún no lo sabía, Óscar vivía su carrera deportiva en Italia después de marcharse de Brasil como un leyenda del deporte. Nacido en 1958, había roto todos los registros estadísticos. A los 19 años debutó con la selección absoluta y entró en el mejor quinteto de jugadores de Sudamérica. Óscar Jugó cinco Juegos Olímpicos, de Moscú 80 a Atlanta 96, en tres de los cuales fue el máximo convertidor (le enchufó 32 al Dream Team). Fue medalla de bronce en Filipinas 1978, oro en Indianápolis 1987 tras anotar 47 puntos en la final contra EE.UU., tres veces campeón de Brasil, campeón de la Copa Mundial, récord de triples en un partido ACB, con 11, cinco veces consecutivas máximo anotador de la Liga italiana y primer extranjero en lograr 10.000 tantos en esa competición, máximo anotador de la historia del baloncesto, con 46.723, el primer jugador que anotó en un partido 66 puntos... y así podría seguir durante párrafos.

Al final de su carrera dio el salto a España y jugó en el Fórum de Valladolid dos campañas. Entonces fue cuando le ví en directo. Varias veces. El primer año dio exhibición tras exhibición de anotación y terminó con una media de 42 puntos por partido. Su mecánica de tiro era simplemente perfecta. Nadie se atrevido a poner a su altura a ninguno de los tiradores clásicos de los últimos años, como Reggie Miller, Allan Houston o Perasovic.

La defensa no era su fuerte, y menos al final de su carrera, cuando las piernas pesaban demasiado, pero todos los disculpábamos. Óscar era el carisma, uno de esos jugadores que atraen a las masas, que hacen de los espectadores casuales acérrimos incondicionales de un deporte después de verle jugar.

El equipo jugaba siempre para él. Bloqueos, bloqueos y bloqueos para que recibiera en buenas situaciones de lanzamiento. Podías ver a los entrenadores rivales probándolo todo en vano. Defensas presionantes, mixtas, dos contra uno, cambio en los bloqueos, y leña, claro, siempre mucha leña. Él no se inmutaba. El aro era una piscina, no un lejano agujerito.

Lo mejor quizá era que nunca perdía la compostura. Recuerdo que Isma Santos, del Madrid, en un partido, le hizo una defensa brutal durante los 40 minutos. Santos no atacaba, no veía a sus compañeros. Su única misión era que Óscar no anotara. Era un perro de presa. Y se valió de cualquier arma, muchas irregulares. Óscar metió ese día 50 puntos y el Fórum tumbó en el Pisuerga al Madrid de Sabonis. Al final del partido le dio la mano y se marchó, humilde, camino del vestuario, escoltado por 10.000 gargantas coreando su nombre. La leyenda dice que, durante un entrenamiento, en Valladolid, se picó con un compañero de equipo y se apostaron una cena para ver quién era capaz de anotar más triples, en 50 intentos, desde el centro del campo. Lo echaron a suertes y la moneda dijo que empezaba el brasileño. Anotó 44 de los 50 tiros. Cuando llegó el turno del compañero, ni siquiera lanzó.

Una vez me hice una foto con él. El Fórum jugó un amistoso contra el entonces equipo ACB de Salamanca, el extinto CBS, y yo estaba en el equipo juvenil. Jugábamos antes que ellos y lo ví asomándose al túnel de vestuarios para ver cómo era aquél pabellón que desconocía. Me armé de valor y con la mano le hice el gesto de hacernos una foto. Recuerdo que sonrío como un niño grande, que dijo por supuesto y que fue un momento muy especial. Lo malo es que aquella foto se veló en el carrete, en aquél entonces, cuando no había cámaras digitales, y nunca llegué a verla. Aún así, siempre recuerdo aquella sonrisa.

Lo último que sé de él es que entrena en una escuela de baloncesto en Brasil, que es coordinador de la selección de baloncesto de su país, y que a veces aún juega para matar el gusanillo. Daría cualquier cosa por verle en acción de nuevo, aunque ya tenga casi 50 años. Estoy seguro de que no habrá perdido la puntería.

martes, agosto 22, 2006

"Esa cosa tan hermosa era ella. Cuando se tumbó bajo el saliente rocoso, ella estaba allí, ante sus ojos. Parecía frágil como un sueño. Era una mujer joven, desnuda y rubia, de raza europea. Estaba muerta. Dormía bajo un metro de hielo".

"Nieve", cap. 15. , Maxence Fermine.

La belleza nunca fue tan fugaz. Ni tan hermosa. En 105 páginas, el mundo a través de los ojos del poeta ciego, el joven enamorado y la mujer de sueños helados. Nunca un libro dio tanto por tan poco. Nieve.

viernes, agosto 18, 2006

Espontáneos

Los espontáneos siempre me han gustado.
Esos tipos que saltan al campo y se llevan por delante la convención de turno, pongamos por caso 22 multimillonarios en pantalón corto corriendo detrás de un balón de fútbol, o tipo vestido de dama dieciochesca rajando lentamente a un semental de 600 kilos para delirio de los muchos testigos presentes.
El espontáneo es un romántico. A veces enarbola lemas de dudosa procedencia y fin que se quedan para siempre inscritas en las retinas de los espectadores. Otras veces su propia desnudez es el mensaje, al más puro estilo de McLuhan: "el medio es el mensaje". Su reclamación no siempre será honesta o procedente, pero siempre es atendida. También me valen los que de súbito se esposan a una portería y paralizan el flujo de sangre, sudor y millones que fluye por los campos. Cuando salta el espontáneo, todos deseamos que sortee todos los obstáculos, que van a ser muchos, y salga intacto del rectángulo de juego, como un buen aviso a tiempo, camino de quién sabe qué lugar, donde le esperen sus amigos o familia. Los presidentes de los clubes y las altas esferas del palco son las únicas que sienten un escalofrío en la espalda, que prefieren mirar para otro lado y rezar para que pronto surgan los perros de la seguridad y todo siga su curso, como si todo aquello no fuera más que un parpadeo, un pónganse a salvo, y luego de nuevo ellos hagan juego, por favor, vuelvan a gritar, público, regresen los pañuelos y las banderas y los odios al contrario y los insultos y venga, escupan todas sus frustraciones diarias que sabemos que ocultan al verde, que nosotros nos encargamos del resto.
La policía y la seguridad me resultan entonces tan antipáticos, empeñados en atajar al loco cuanto antes, empleando zancadillas, placajes ilegales, palos y porras contra el inocente. Uniformados y multitudinarios, estos hombres reducen al díscolo de un modo casi siempre brutal y entristecedor.
Todo esto viene a cuento por una camiseta. La ví en Candem y la compré de inmediato. Esta estampada con la foto ya clásica de la detención de un espontáneo durante un partido de fútbol inglés. Es una foto que casi todos hemos visto antes. Cuatro polis le sujetan y uno de ellos tapa sus partes íntimas con el bombín. Él no opone resistencia. Más bien parece querer hablar con ellos, decirles algo. La gracia de la camiseta es que el diseñador a situado detrás de la cabeza del protagonista una esfera dorada, de forma que le sugiere una procedencia divina.
Me dio por pensar que si Jesucristo hubiera decidido venir y decirnos algo, habría irrumpido en uno de estos templos paganos modernos de forma muy similar. Con nada más que palabras. Y que el resultado habría sido el mismo que el del tipo aquél: cárcel y presunción de enajenación mental. A mi madre le ha parecido ofensiva. Mi padre ha hecho un gesto divertido cuando la ha visto.

jueves, agosto 17, 2006

Londres no cabe en Londres

Cuando fui a Carolina del Norte no tenia blog. Ni cuando estuve en Estocolmo. Tampoco cuando fui vagabundo en Bruselas y casi en Amsterdam, ya sin mas que un par de dias sueltos por el barrio rojo. Cuando estuve en Kiruna no tenia blog. Ni en Bruselas, ni en Las Palmas, ni Zurich. Tampoco cuando me acercque a Wurzburg previo paso por fRankfurt. Ahora que estoy en Londres, ya lo tengo. Y no se por donde empezar.
Sobre todo no me siento extranjero aqui. Si quiero algo lo pido, si necesito algo lo hago. Londres lo tiene todo para mi y creo que, a diferencia de otras ciudades europeas, no tiene a un lugareno tipo. Es decir, que casi todo vale. Ese casi todo me incluye a mi. Ayer pase la manana en Candem Town, en el mercado, y casi me dejo todas las libras. Me dijeron que no fuera a Portobello Road porque no merecia la pena excepto si era domingo y acertaron. Tambien estuve en Totenham Court y en Oxford y en Regents Street y claro, en Picadilly y en Trafalgar. Me he gastado mucho mas de lo confesable en musica, y es que los discos a cuatro y cinco libras me han vuelto loco. Y ojo, vuelvo con regalos, Astrid, Maria, Irene, Carlos, unos cuantos, ya sabeis quienes. Aunque me he acordado de muchos otros. Hoy he estado en la National Gallery, en la National Portrait Gallery y en el Science Museum. He visto la Tate Modern. No he llegado a tiempo para ver el British y lo lamento, pero lo hare la proxima vez. Porque la habra. Estuve con Manolo por Brik Lane y me enseno, mira, un billete de cinco pavos lo tienes que pedir como un "feiba".
Tambien, claro, he pasado por todos los sights: desde las casas del Parlamento y el Big Ben hasta St. Paul y Buckingham Palace, pasando por el Tower Bridge. Tambien me han ocurrido muchas anecdotas. Encontre "Tokyo doesn't love us anymore" en un libreria de segunda mano, como un tesoro.
Londres no cabe en Londres, queridos. Los que ya lo conoceis ya lo sabeis. Los que aun no, teneis que coger un vuelo urgente. Me tengo que ir pronto y me sabe a muy poco. Sin ir mas lejos, me he quedado con las ganas de ver Brixton, donde una oscura noche de resaca de la II Guerra Mundial nacio David Johnson, es decir, David Bowie, palmaria inspiracion de este blog.
Las fotos, pocas pero elegidas, llegaran cuando este en Salamanca, si me convencen para los diasconta2.

lunes, agosto 14, 2006

Primer dia en Londres: el avion llego con dos horas de retraso a Valladolid, hasta las nueve de la noche no puede dejar Stansted y no he llegado a ver aun la ciudad con la luz del dia. Estoy acomodado en el Gobernator Bed & Breakfast y he conocido a un ruso, Andry, que ha prometido ensenarme un par de sitios curiosos de la zona. Vive cerca de Moscu y estudia ingles desde hace dos meses. Manolo tambien me dio estos dias unas cuantas claves para colarme por la rendijas de la ciudad. El B&B es enorme, he leido en un letrero del bar que somos 800. Conocia otros, pero este es el mas grande, seguro. Las habitaciones estan mejores de lo que esperaban y sorpresa: casi entro estirado del todo en la litera. Cuando estaba en la cola del metro, para sacar un billete, calculando al cambio de las libras cuanto me iba a costar el viaje, un tipo se me ha acercado y me ha regalado dos que le sobraban, asi que mi primer viaje ha sido por la cara. Me he bajado una parada antes de Ruseel Square porque la linea se ha averiado. He comprado pan en un supermercado indio y agua mineral. Debo comprar un adaptador de corriente para poder cargar la bateria del telefono movil y un candado para mi equipaje, dos de las cosas que olvide traer. Manana comienza la gira. Los Stones tocan en Valladolid y Bowie esta en Londres, asi que los sights y el Soho, Oxford Street y Totenham Court estan en rojo en mi mapa de la ciudad. Me dejare sorprender, de todas formas, por lo que vaya surgiendo. A la Reina la dejo para el ultimo dia, no se vaya a pensar que tengo tanta prisa por verla.

viernes, agosto 11, 2006

Los diasconta2 se trasladan a Londres por unos días. Despegan el domingo Ya he preparado la bolsita transparente, me he afeitado a conciencia y he revisado mi documentación personal. Todo por ahorrar trabajo a las fuerzas de seguridad, que elevaron la alarma terrorista a nivel crítico pocas horas después de que decidiera comprar los billetes... Será mi primera vez en la city. Viajo a mi gusto, solo y ligero de equipaje. Encontré un vuelo low cost en atrapalo.com y reservé habitación en un B&B situado justo delante del British Museum, en Rusell Square. Lástima que Manolo no esté allí, aunque volveré más veces, eso seguro. Esta sólo es una primera toma de contacto. Tengo varios mapas y ya he subrayado lo que no debo perderme. Van a ser cuatro días exprimidos al máximo. Y llevaré la cámara, claro, así que amenazo con un vuelco masivo de documentos gráficos a mi regreso, de esos que aburren a todos menos al que ha estado allí. O mejor no, tendré que ser selectivo. see you soon

sábado, agosto 05, 2006

Se llama Noah´s Ark y no deja indiferente. CocoRoise son el grupo imposible. Dos hermanas que le dedican el disco a su madre y que logran que suene bien una alucinada mezcla de maullidos de gatos, ruido de cañerías, máquinas registradoras, relinchos de caballo y voces humanas. También hay cuerdas, claro, e instrumentos de viento. Todo ello a pie de micrófono. A veces se escuchan las respiraciones. En el interior dice que fue grabado en un dormitorio, sin apenas medios, y en un periodo de tiempo inconfesablemente corto. Sería la banda sonora perfecta para 'Alicia en el País de las Maravillas'. Suma el 'Medulla' de Bjork con cualquier cosa de Antony & the Johnsons y eso te dará una idea aproximada de a qué suenan. O quizá no. Salió en 2005 pero yo lo encontré ayer en Radyre a 9.95 euros y no me lo pensé, después de haber oído dos canciones sueltas con anterioridad. Suena entre hipnótico y vago. A veces parece un resumen de descartes de estudio, pero sin embargo hay una cuerda que vertebra todos los puntos, del primer corte al último. Cabecitas inquietas, ya tienen delante una presa nueva. Que aproveche.

jueves, agosto 03, 2006

Es falso eso que dicen de que ninguna guerra se parece a otra. Desde que tengo uso de razón, todas las guerras que recuerdo tienen algo en común: mueren inocentes. Muchos. Nos engañaron con aquellas batallas que aprendimos en los libros de historia, en las que dos batallones se enfrentaban a campo abierto y la población civil permanecía fuera de plano. También lo hicieron todas aquellas películas que vimos. Aunque el siglo XX ya fue un siglo de horror en Europa, uno no se quería acordar ni de los bombardeos sobre Berlin ni de Hirosima ni de tantos. Hasta a veces creímos en el ideal romántico de la nobleza del guerrero y en el honor de la batalla y otras sandeces. Quizá a nuestros profesores les avergonzaban tanto como a nosotros ahora el aplastamiento de los débiles. Porque sospecho que siempre ha sido así. Que las primeras bombas, como ahora, se precipitaban sobre los colegios y los hospitales. Que los señores de la guerra nunca se manchan las manos de sangre. Que los que pagan son los últimos de la pirámide social. Precisamente los que la sustentan. Todo esto es a cuento de lo que pasa en Líbano, claro. He dejado de leer a los intelectuales de la guerra y a los expertos, que hablan de intereses acuiferos, demostraciones de fuerza de Israel ante Irán y Siria y toneladas de, aquí también, petróleo. Sospecho que es obsceno saber tanto y hacer tan poco. Me resulta vomitivo cómo Europa y EE.UU. miramos para otro lado. Y con eso me basta. Me siguen ofendiendo los eufemismos que soy capaz de detectar: 'daños colaterales', 'eliminación selectiva' o 'bomba inteligente'. Y sé que hay otras guerras, en Costa de Marfil, en Angola, pero no puedo evitar sentir las atrocidades en Oriente próximo más cercanas.

martes, agosto 01, 2006

Lo más atractivo de todo es la indiferencia

lunes, julio 31, 2006

me mintió. no cerró el blog, sino que lo cambió de nombre. no tenía porqué hacerlo. habría bastado con que me pidiera que no dejara comentarios. yo sé que lee los diasconta2, a pesar de que el tiempo haya pasado y de que lo nuestro se rompiera. y nunca me ha importado. ahora, en fotos, la he vuelto a ver, después de un año. también a él, que para mí ya tiene ojos y cara. sin rencor, de verdad. pero no tenías que mentirme. no a mí que te enseñé lo que era un blog. no a mí que te llevé al cine a ver la película que da nombre a tu usuario de blogger. mira, otra vez. no tenías porqué mentirme

sábado, julio 29, 2006

el verano... una de las cosas a las que lo estoy dedicando es a jugar al baloncesto. todas las tardes, a las siete, nos juntamos unos 20-25 en dos pistas y organizamos torneos de 4x4 a media cancha. a la mayoría los conozco de jugar en la calle y a otros cuantos porque he jugado con ellos en éste o aquél otro equipo. Javi, Edgar, Hugo...también estamos algunas viejas glorias, algunos de esos que después de una de estas pachangas, con la rodillera quitada y sudor por todas partes, acude, medio en serio y medio en broma, a aquello de "si es que a mí, si me hubieran respetado las lesiones...". el martes jugamos en unas pistas con redes metálicas y recinto cerrado y hasta teníamos público, aplausos y grititos y esas cosas.
el jueves en uno de los partidos jugué contra Raúl Roncero, uno de mis ex compañeros en el CBS. Se ha puesto en al menos 25 kg más y está lentísimo, pero aún conserva un buen tiro y lee bien los partidos. En un salto a por el rebote, no me protegí bien y uno de sus codos fue a parar a mi ojo izquierdo. Así que ahora luzco un hermoso ojo amoratado. Él decía: "de toda la gente que estamos jugando, te tengo que dar a tí...lo siento tío". A eso se le suma una ampolla en el pie del tamaño de Zamora, eso sin intervención de Raúl, claro. A pesar de todo, mañana, otra vez, nos vemos a las siete.

viernes, julio 28, 2006

estamos como en aquella canción de los Flaming Lips y no importa que no sepas cuál pero hazme caso, estamos como en esa canción y está claro que yo no soy Yoshimi esto es mientras paseamos por el rastro el domingo por la mañana, los dos de resaca, ella feliz, yo también, claro ella a la que conozco de la noche anterior, que se llama Laura y es modelo de tobillos y dice tener mucho trabajo yo sin embargo estoy de vacaciones hemos quedado "dentro de doce horas en este mismo lugar" en una apuesta singular y torpe pero efectiva o quizá es que no tenemos mucho más que hacer los gitanos de los puestos le dedican frases bonitas ella dice "no tiene mucho mérito que te piropeen en el rastro" yo digo seguro, y me pongo celoso después comemos en un italiano y hablamos de viajes mientras nos sirven la bebida y su teléfono móvil suena sin parar pero ella ni siquiera mira quién llama y se lo agradezco a la vez que le recomiendo los tagliatelle el resto de la tarde está bien nos hacemos fotos con su móvil compramos palomitas y se las tiramos a los patos del estanque hablamos de su trabajo y un poco del mío y de viajes después es difícil de decir, pero creo que nos empezamos a echar de menos antes de despedirnos, o al menos yo sí lo hago después nos despedimos de verdad después de un rato miro para atrás y ya no la distingo entre el resto de la gente después es ahora

martes, julio 18, 2006

necesito desconectar. con urgencia. apenas me quedan fuerzas para escribir, ni en el periódico ni en casi los e-mails. estos diasconta2 son otra cosa, pero aún así. me quedan dos días para que lleguen las vacaciones, hoy y mañana, y llego con la lengua fuera, como nunca. vacaciones de mí mismo, ya. y eso que no sé lo que haré. de momento dispongo de mi casa a solas durante la próxima semana, así que trataré de dejarme ver por la piscina, ahora que han puesto unas grandes sombrillas que me evitarán quemarme y me permitirán leer entre baño y baño. de paso me encontraré con los vecinitos de urbanización, esa variopinta amalgama de tipos humanos, algunos de ellos realmente agradables (y no solo algunos femeninos). después me lo pensaré: Santander, Barcelona, Bruselas o hasta puede que Roma. o también puede que todo de un giro radical por motivos laborales. no lo sé, no lo quiero saber, solo quieromisvacacionesya

lunes, julio 17, 2006

sentir esa tristeza que legitima casi siempre sentirse el centro del mundo, a pesar de llorar sin motivo aparente, que es el mejor de los motivos y seguir llorando el día y la noche y el día otra vez sin motivos, salir de casa con la sonrisa en una mueca, entrar en el bar, pedir la cerveza, echar de menos un cuerpo que acaricie, una cara amiga, una canción en la radio que te recuerde a otro tiempo más triste, escuchar al final 'Break the ice' de Mojave 3 el principio del verano como si fuera el final, dejar de escuchar las sirenas, entonces pedir otra cerveza pero esta vez tomarla en la terraza, a solas, sin mayor rencor que ser tú mismo, luego llegar a casa y ser recibido por tu perro, que por supuesto quiere jugar contigo, tu perro al que quieres ignorar y él que lo sabe, cómo no lo va a saber, te olfatea la ropa y no la vuelve a oler, no detecta lo que detectan los perros cuando has estado con otra persona, lo que sea que ellos huelen, tu perro que solo huele la soledad que se te ha quedado pegada, prueba a darle explicaciones a un tío que lo único que quiere es jugar a todas horas y que nunca deja de menear el rabo, hasta cuando está dormido y lo miras y piensas qué vida absurda y feliz después la televisión y el fin del mundo, Israel y Líbano y Hezbola y Hamás y cientos de muertos, litros de sangre entre pausa y pausa para anuncios de batidos refrescantes y coches de 250 cv, tienes lo que mereces, hombre, todos lo tenemos después el blog, luego ir a trabajar después mascullar: "todo esto es por tu culpa"

jueves, julio 13, 2006

Bueno, Zidane se equivocó, la agresión fue evidente. Pero yo no la calificaría de deshonesta o bárbara. Entre las muchas que podía haber elegido, sin duda mucho más dañinas o asesinas, una entrada por detrás, unos tacos en la pierna del rival, por ejemplo, optó por un cabezazo en el pecho pueril y evidente. La hizo, además, con el balón parado y delante del cuarto árbitro, indisimuladamente, como abocado a concluir su fiesta de despedida del fútbol con un plantón a todos los invitados. nunca protestó la expulsión. nunca dijo que no lo hiciera. Vio la tarjeta roja, ese fogonazo de justicia, y agachó la cabeza, triste, agotado, terminal. He visto a italianos en el fútbol y a griegos en el baloncesto, y que me perdonen sus compatriotas, que golpeaban al rival con el árbitro de espaldas, que escondían alfileres bajo la manga para clavarlos en los saques de esquina, que elegían el hueso que le iban a romper al oponente como el cirujano marca el órgano que va a seccionar. chacales homicidas con un arsenal a cuestas, que se excusaban en el deporte para sacar a relucir sus afilados dientes El problema es que nos empeñamos en divinizar a algunos deportistas como si fueran más que meros hombres especialmente hábiles. Lo hacemos constantemente, le pedimos a Alonso que sea modesto y a Nadal que sea maduro y a Sete Gibernau que tenga suerte de una vez. No solo deben ser los mejores en la cancha, sino que deben ser el perfecto ejemplo, el buen padre, el buen hijo. La defensa de Zidane, en televisión, me ha parecido excepcional: "Soy un hombre antes que un futbolista, y hubiera preferido que me hubieran dado un puñetazo en la cara antes que lo que tuve que escuchar sobre mi madre y mi hermana". El apaleable es Materazzi, esa víbora, no Zizou, el gran Zizou.

martes, julio 11, 2006

Google miente. Escribí en el buscador 'Tom Yorke' y aparecía una foto de él sonriendo. Tuve que rebuscar un poco y ya di con la verdad. Ahora pongan a sus hijos a salvo. Díganle a su familia que será mejor que no intervenga. Solo algunas parejas lo entenderán. Yorke ha vuelto. Desde el 10 de julio, en su tienda de discos más próxima, le esperará 'The Eraser'. Si, 'El Borrador'. O la cabeza borradora, su razonable ración de locura, este año que no habrá disco de Radiohead. Mr. Yorke, el domador de silencios, el filo de la navaja. Solo he visto una vez en directo a Yorke. Fue en Benicassim y fue espectacular. No cerraban el cartel, si no recuerdo mal ese honor le fue otorgado a Robert Smith y lo que quedaba de 'The Cure'. He escuchado tantas veces 'The Bend', he vibrado tanto con 'Ok Computer' y con 'Kid A', y casi tanto con 'Hail to the thief', que correré a comprar cualquier cosa que haga este tío. Lo sé y no me importa, me ganó ya hace mucho. Y en fondo deseo que le siga yendo tan mal todo como siempre, mientras siga haciendo tan buena ¿música?