sábado, septiembre 30, 2006
bluesalone
martes, septiembre 26, 2006
viernes, septiembre 22, 2006
Las cosas marchan. bien, quiero decir
Me han hecho falta las dos semanas que muy acertadamente diagnosticó Neva para sentirme como en casa, o casi, y un par de páginas dobles para ganarme cierto respeto entre los compañeros de sección. Soy el último en llegar y acepto los peajes: bastantes teletipos, bastantes idas y venidas a ruedas de prensa. a cambio también he abierto la sección un par de veces. tengo mi espacio, mi ordenador, mi cajonera desde el primer día, cosas irrelevantes y relevantes a la vez. Todo el mundo me llama ya por mi nombre. Mi redactora jefe me pone las cosas fáciles, Isabel, de suplementos, se sienta delante de mí y me dice “tú, cualquier cosa que no sepas, vete preguntando, que esto es una locura y si no...”.
En general tenemos buen rollo en la redacción. Gente joven por todas partes, bulliciosa, amable, con ganas de trabajar. Somos muy locales para mi costumbre, casi no hay sección internacional propiamente dicha y de nacional entran pocas cosas. En cultura bastante bien. Los editoriales y las columnas de opinión son...mejorables, pero ganamos de largo al resto de prensa local en maquetación, frescura y suplementos. Y creo que en deportes también, una sección donde nos viene de maravilla que todo el periódico, todo, sea a color y donde a veces hacemos auténticas diabluras con las maquetas. Hay una serie de efectos que nos preparan los señores de producción que están pero que muy bien, silueteados, fotos a cinco muy especiales, de todo un poco
Descanso pocos días, bastantes menos que antes, pero a cambio por las mañanas hasta las 13.00 no piso la redacción, y a veces ni necesio ir hasta por la tarde. los domingos, hasta arriba, como es habitual, y el resto de semana, según miércoles, septiembre 20, 2006
viernes, septiembre 15, 2006
lunes, septiembre 11, 2006
Todo se resumía en tí bailando. En la habitación roja. Cuando intentamos recordar, ya no es posible. Volvemos a un paisaje donde una vez fuimos felices. Volvemos para recordar y ahí está todo, distinto pero igual. Volvemos a las fotografías que nunca dirán ya la verdad. Allí está todo: tú bailas y la escarcha, tú bailas y es viernes, es filo, es labios, es bocanada y ventanal y deseo. Todo está allí, menos nosotros. Buscamos el momento, no el paisaje. Buscamos lo que fuimos, y no acude a la cita. El amante deja de amar, pero nunca deja de amar el momento en el que amó: ese momento que no existe. Me urge encontrate en cartas, atardeceres, gestos, ropa, palabras. Imposible. Revuelvo nervioso el equipaje a pie de vagón, incrédulo. No se extravió en ninguno parte, no me lo robaron.
El tiempo en el que te amé me olvidó
Todo es irrecuperable
Tiemblo de amor y de frío, tú siges bailando, suspendida en ese breve espacio, impermeable, eterna. En la habitación roja.jueves, septiembre 07, 2006
Me voy. Es definitivo. Cambio de trabajo y de ciudad. Escuché la oferta de otro periódico. Lo medité, estuve en la entrevista, ellos dieron el sí y yo, yo también. Me he vendido al mejor postor pero no tenía mucha elección.
Ya he hecho la costosa mudanza. Ya me he despedido de tantos y tantos, poco a poco, por orden de cercanía y prioridad. Mi casa se quedó vacía y el portazo sonó a quién dijo miedo. Anoche celebramos la cena de trabajo y los compañeros me hicieron regalos y es cierto que tenía un discursito ensayado pero también que se me atragantó en la garganta. Hasta de un modo simbólico también he dicho adiós la la ciudad.
Me he acordado de todo lo que he vivido aquí, de que he sido muy feliz en esta pequeña ciudad. Tengo muchas maletas, la fianza del piso, el teléfono lleno de nombres nuevos, la ilusión del cambio de aires. Nueva etapa. También el vértigo y la nostalgia anticipada, los hasta prontos y los mucha suerte y los a ver si te pasas por aquí de vez en cuando. El año y medio vivido en esta ciudad echa el telón. Mañana mismo comienzo: nuevos compañeros, nuevos jefes también. Di confianza, di autocontrol, di no tengo estrés, di todo-va-a-salir-bien.
No, los diasconta2 no se van, claro. Quizá se actualicen menos de lo habitual estos primeros días, pero nada más.
miércoles, septiembre 06, 2006
sábado, septiembre 02, 2006
jueves, agosto 31, 2006
miércoles, agosto 30, 2006
lunes, agosto 28, 2006
"hay hombres muchos años más tristes que yo"
viernes, agosto 25, 2006
Muchos años antes de que Jorge Valdano dijera aquello de que Romario era un jugador "de dibujos animados", otro deportista brasileño de dos metros de altura, coordinado, genial, irrepetible, se ajustaba como un guante a la definición. Era Óscar Daniel Schmidt Becerra, conocido por todo aficionado al baloncesto como, simplemente, Óscar. En el primer recuerdo consciente que tengo de verle jugar tengo 16 años y en televisión están pasando el concurso de triples que organizaron un año, de forma conjunta, las ligas de baloncesto profesional española, francesa e italiana. Óscar ganó con tanta autoridad y tanta facilidad que me fascinó. Elegante, señorial, anotaba desde detrás de la línea con la misma rutina con la que el resto de mortales respiramos, parpadeamos, hablamos.
Entonces, yo aún no lo sabía, Óscar vivía su carrera deportiva en Italia después de marcharse de Brasil como un leyenda del deporte. Nacido en 1958, había roto todos los registros estadísticos. A los 19 años debutó con la selección absoluta y entró en el mejor quinteto de jugadores de Sudamérica. Óscar Jugó cinco Juegos Olímpicos, de Moscú 80 a Atlanta 96, en tres de los cuales fue el máximo convertidor (le enchufó 32 al Dream Team). Fue medalla de bronce en Filipinas 1978, oro en Indianápolis 1987 tras anotar 47 puntos en la final contra EE.UU., tres veces campeón de Brasil, campeón de la Copa Mundial, récord de triples en un partido ACB, con 11, cinco veces consecutivas máximo anotador de la Liga italiana y primer extranjero en lograr 10.000 tantos en esa competición, máximo anotador de la historia del baloncesto, con 46.723, el primer jugador que anotó en un partido 66 puntos... y así podría seguir durante párrafos.
Al final de su carrera dio el salto a España y jugó en el Fórum de Valladolid dos campañas. Entonces fue cuando le ví en directo. Varias veces. El primer año dio exhibición tras exhibición de anotación y terminó con una media de 42 puntos por partido. Su mecánica de tiro era simplemente perfecta. Nadie se atrevido a poner a su altura a ninguno de los tiradores clásicos de los últimos años, como Reggie Miller, Allan Houston o Perasovic.
La defensa no era su fuerte, y menos al final de su carrera, cuando las piernas pesaban demasiado, pero todos los disculpábamos. Óscar era el carisma, uno de esos jugadores que atraen a las masas, que hacen de los espectadores casuales acérrimos incondicionales de un deporte después de verle jugar.
El equipo jugaba siempre para él. Bloqueos, bloqueos y bloqueos para que recibiera en buenas situaciones de lanzamiento. Podías ver a los entrenadores rivales probándolo todo en vano. Defensas presionantes, mixtas, dos contra uno, cambio en los bloqueos, y leña, claro, siempre mucha leña. Él no se inmutaba. El aro era una piscina, no un lejano agujerito.
Lo mejor quizá era que nunca perdía la compostura. Recuerdo que Isma Santos, del Madrid, en un partido, le hizo una defensa brutal durante los 40 minutos. Santos no atacaba, no veía a sus compañeros. Su única misión era que Óscar no anotara. Era un perro de presa. Y se valió de cualquier arma, muchas irregulares. Óscar metió ese día 50 puntos y el Fórum tumbó en el Pisuerga al Madrid de Sabonis. Al final del partido le dio la mano y se marchó, humilde, camino del vestuario, escoltado por 10.000 gargantas coreando su nombre. La leyenda dice que, durante un entrenamiento, en Valladolid, se picó con un compañero de equipo y se apostaron una cena para ver quién era capaz de anotar más triples, en 50 intentos, desde el centro del campo. Lo echaron a suertes y la moneda dijo que empezaba el brasileño. Anotó 44 de los 50 tiros. Cuando llegó el turno del compañero, ni siquiera lanzó.
Una vez me hice una foto con él. El Fórum jugó un amistoso contra el entonces equipo ACB de Salamanca, el extinto CBS, y yo estaba en el equipo juvenil. Jugábamos antes que ellos y lo ví asomándose al túnel de vestuarios para ver cómo era aquél pabellón que desconocía. Me armé de valor y con la mano le hice el gesto de hacernos una foto. Recuerdo que sonrío como un niño grande, que dijo por supuesto y que fue un momento muy especial. Lo malo es que aquella foto se veló en el carrete, en aquél entonces, cuando no había cámaras digitales, y nunca llegué a verla. Aún así, siempre recuerdo aquella sonrisa.
Lo último que sé de él es que entrena en una escuela de baloncesto en Brasil, que es coordinador de la selección de baloncesto de su país, y que a veces aún juega para matar el gusanillo. Daría cualquier cosa por verle en acción de nuevo, aunque ya tenga casi 50 años. Estoy seguro de que no habrá perdido la puntería.
martes, agosto 22, 2006
"Esa cosa tan hermosa era ella. Cuando se tumbó bajo el saliente rocoso, ella estaba allí, ante sus ojos. Parecía frágil como un sueño. Era una mujer joven, desnuda y rubia, de raza europea. Estaba muerta. Dormía bajo un metro de hielo". "Nieve", cap. 15. , Maxence Fermine.
La belleza nunca fue tan fugaz. Ni tan hermosa. En 105 páginas, el mundo a través de los ojos del poeta ciego, el joven enamorado y la mujer de sueños helados. Nunca un libro dio tanto por tan poco. Nieve.
viernes, agosto 18, 2006
Espontáneos
jueves, agosto 17, 2006
Londres no cabe en Londres
lunes, agosto 14, 2006
viernes, agosto 11, 2006
Los diasconta2 se trasladan a Londres por unos días. Despegan el domingo
Ya he preparado la bolsita transparente, me he afeitado a conciencia y he revisado mi documentación personal. Todo por ahorrar trabajo a las fuerzas de seguridad, que elevaron la alarma terrorista a nivel crítico pocas horas después de que decidiera comprar los billetes...
Será mi primera vez en la city. Viajo a mi gusto, solo y ligero de equipaje. Encontré un vuelo low cost en atrapalo.com y reservé habitación en un B&B situado justo delante del British Museum, en Rusell Square. Lástima que Manolo no esté allí, aunque volveré más veces, eso seguro. Esta sólo es una primera toma de contacto. Tengo varios mapas y ya he subrayado lo que no debo perderme. Van a ser cuatro días exprimidos al máximo.
Y llevaré la cámara, claro, así que amenazo con un vuelco masivo de documentos gráficos a mi regreso, de esos que aburren a todos menos al que ha estado allí. O mejor no, tendré que ser selectivo.
see you soon
sábado, agosto 05, 2006
Se llama Noah´s Ark y no deja indiferente. CocoRoise son el grupo imposible. Dos hermanas que le dedican el disco a su madre y que logran que suene bien una alucinada mezcla de maullidos de gatos, ruido de cañerías, máquinas registradoras, relinchos de caballo y voces humanas. También hay cuerdas, claro, e instrumentos de viento. Todo ello a pie de micrófono. A veces se escuchan las respiraciones. En el interior dice que fue grabado en un dormitorio, sin apenas medios, y en un periodo de tiempo inconfesablemente corto. Sería la banda sonora perfecta para 'Alicia en el País de las Maravillas'. Suma el 'Medulla' de Bjork con cualquier cosa de Antony & the Johnsons y eso te dará una idea aproximada de a qué suenan. O quizá no. Salió en 2005 pero yo lo encontré ayer en Radyre a 9.95 euros y no me lo pensé, después de haber oído dos canciones sueltas con anterioridad. Suena entre hipnótico y vago. A veces parece un resumen de descartes de estudio, pero sin embargo hay una cuerda que vertebra todos los puntos, del primer corte al último. Cabecitas inquietas, ya tienen delante una presa nueva. Que aproveche.jueves, agosto 03, 2006
Es falso eso que dicen de que ninguna guerra se parece a otra. Desde que tengo uso de razón, todas las guerras que recuerdo tienen algo en común: mueren inocentes. Muchos. Nos engañaron con aquellas batallas que aprendimos en los libros de historia, en las que dos batallones se enfrentaban a campo abierto y la población civil permanecía fuera de plano. También lo hicieron todas aquellas películas que vimos. Aunque el siglo XX ya fue un siglo de horror en Europa, uno no se quería acordar ni de los bombardeos sobre Berlin ni de Hirosima ni de tantos. Hasta a veces creímos en el ideal romántico de la nobleza del guerrero y en el honor de la batalla y otras sandeces. Quizá a nuestros profesores les avergonzaban tanto como a nosotros ahora el aplastamiento de los débiles. Porque sospecho que siempre ha sido así. Que las primeras bombas, como ahora, se precipitaban sobre los colegios y los hospitales. Que los señores de la guerra nunca se manchan las manos de sangre. Que los que pagan son los últimos de la pirámide social. Precisamente los que la sustentan.
Todo esto es a cuento de lo que pasa en Líbano, claro. He dejado de leer a los intelectuales de la guerra y a los expertos, que hablan de intereses acuiferos, demostraciones de fuerza de Israel ante Irán y Siria y toneladas de, aquí también, petróleo. Sospecho que es obsceno saber tanto y hacer tan poco. Me resulta vomitivo cómo Europa y EE.UU. miramos para otro lado. Y con eso me basta. Me siguen ofendiendo los eufemismos que soy capaz de detectar: 'daños colaterales', 'eliminación selectiva' o 'bomba inteligente'. Y sé que hay otras guerras, en Costa de Marfil, en Angola, pero no puedo evitar sentir las atrocidades en Oriente próximo más cercanas. martes, agosto 01, 2006
lunes, julio 31, 2006
sábado, julio 29, 2006
el verano...
una de las cosas a las que lo estoy dedicando es a jugar al baloncesto. todas las tardes, a las siete, nos juntamos unos 20-25 en dos pistas y organizamos torneos de 4x4 a media cancha. a la mayoría los conozco de jugar en la calle y a otros cuantos porque he jugado con ellos en éste o aquél otro equipo. Javi, Edgar, Hugo...también estamos algunas viejas glorias, algunos de esos que después de una de estas pachangas, con la rodillera quitada y sudor por todas partes, acude, medio en serio y medio en broma, a aquello de "si es que a mí, si me hubieran respetado las lesiones...". el martes jugamos en unas pistas con redes metálicas y recinto cerrado y hasta teníamos público, aplausos y grititos y esas cosas.
viernes, julio 28, 2006
martes, julio 18, 2006
necesito desconectar. con urgencia. apenas me quedan fuerzas para escribir, ni en el periódico ni en casi los e-mails. estos diasconta2 son otra cosa, pero aún así. me quedan dos días para que lleguen las vacaciones, hoy y mañana, y llego con la lengua fuera, como nunca. vacaciones de mí mismo, ya. y eso que no sé lo que haré. de momento dispongo de mi casa a solas durante la próxima semana, así que trataré de dejarme ver por la piscina, ahora que han puesto unas grandes sombrillas que me evitarán quemarme y me permitirán leer entre baño y baño. de paso me encontraré con los vecinitos de urbanización, esa variopinta amalgama de tipos humanos, algunos de ellos realmente agradables (y no solo algunos femeninos). después me lo pensaré: Santander, Barcelona, Bruselas o hasta puede que Roma. o también puede que todo de un giro radical por motivos laborales. no lo sé, no lo quiero saber, solo quieromisvacacionesya
lunes, julio 17, 2006
sentir esa tristeza que legitima casi siempre sentirse el centro del mundo, a pesar de
llorar sin motivo aparente, que es el mejor de los motivos
y seguir llorando el día y la noche y el día otra vez
sin motivos, salir de casa con la sonrisa en una mueca, entrar en el bar, pedir la cerveza, echar de menos un cuerpo que acaricie, una cara amiga, una canción en la radio que te recuerde a otro tiempo más triste, escuchar al final 'Break the ice' de Mojave 3
el principio del verano como si fuera el final, dejar de escuchar las sirenas, entonces pedir otra cerveza pero esta vez tomarla en la terraza, a solas, sin mayor rencor que ser tú mismo, luego llegar a casa y ser recibido por tu perro, que por supuesto quiere jugar contigo, tu perro al que quieres ignorar y él que lo sabe, cómo no lo va a saber, te olfatea la ropa y no la vuelve a oler, no detecta lo que detectan los perros cuando has estado con otra persona, lo que sea que ellos huelen, tu perro que solo huele la soledad que se te ha quedado pegada, prueba a darle explicaciones a un tío que lo único que quiere es jugar a todas horas y que nunca deja de menear el rabo, hasta cuando está dormido y lo miras y piensas qué vida absurda y feliz
después la televisión y el fin del mundo, Israel y Líbano y Hezbola y Hamás y cientos de muertos, litros de sangre entre pausa y pausa para anuncios de batidos refrescantes y coches de 250 cv, tienes lo que mereces, hombre, todos lo tenemos
después el blog, luego ir a trabajar
después mascullar: "todo esto es por tu culpa"
jueves, julio 13, 2006
martes, julio 11, 2006
Google miente.
Escribí en el buscador 'Tom Yorke' y aparecía una foto de él sonriendo. Tuve que rebuscar un poco y ya di con la verdad. Ahora pongan a sus hijos a salvo. Díganle a su familia que será mejor que no intervenga. Solo algunas parejas lo entenderán. Yorke ha vuelto. Desde el 10 de julio, en su tienda de discos más próxima, le esperará 'The Eraser'. Si, 'El Borrador'. O la cabeza borradora, su razonable ración de locura, este año que no habrá disco de Radiohead. Mr. Yorke, el domador de silencios, el filo de la navaja. Solo he visto una vez en directo a Yorke. Fue en Benicassim y fue espectacular. No cerraban el cartel, si no recuerdo mal ese honor le fue otorgado a Robert Smith y lo que quedaba de 'The Cure'. He escuchado tantas veces 'The Bend', he vibrado tanto con 'Ok Computer' y con 'Kid A', y casi tanto con 'Hail to the thief', que correré a comprar cualquier cosa que haga este tío. Lo sé y no me importa, me ganó ya hace mucho. Y en fondo deseo que le siga yendo tan mal todo como siempre, mientras siga haciendo tan buena ¿música?





