
jueves, noviembre 13, 2008

lunes, noviembre 10, 2008
Tú no lo sabes, pero yo, en este preciso momento, estoy corriendo. No importa si te lo crees o no. No importa si vienes a este blog y crees que ya no escribo. Todo lo contrario. Escribo, pero no tengo tiempo para teclear. No olvides que estoy corriendo. Tengo más que contar que nunca. Pero me preocupa si voy bien situado en carrera. Y dónde está la meta. No pasa nada especial, lo que ocurre es que estoy cansado.
Lo que ocurre es que estoy triste.
Me voy a tatuar el nombre en el brazo para oir a la gente animarme. Puede que funcione.
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